viernes 4/12/20

El juez de guardia decreta prisión para el presunto acosador de menores

El detenido, de 36 años, cuenta con antecedentes por delitos de índole sexual y fue arrestado por el 092

El último caso, que llevó a su arresto, tuvo lugar en el entorno de la plaza Cántigas da Terra | pedro puig
El último caso, que llevó a su arresto, tuvo lugar en el entorno de la plaza Cántigas da Terra | pedro puig

El juzgado  de guardia decretó prisión provisional comunicada y sin fianza para el presunto acosador de menores detenido el viernes en la calle Cuevas. Según el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), al sujeto se le investiga por un delito continuado de abuso sexual a menores de 16 años. De hecho ya tiene antecedentes por esta clase de ofensas en Ourense, según otras fuentes. 

La detención se produjo sobre las 14.40 horas del viernes en la calle Cuevas, en la zona de Monte Alto, y estuvo a cargo de un agente municipal que se encontraba por la zona. El arresto tuvo lugar después de que el hombre, de 36 años, fuese sorprendido tras intentar realizar tocamientos a una menor, que fue la que dio la alerta. La investigación para su localización empezó en diciembre después de que se presentasen varias denuncias por tocamientos a menores por parte de un hombre en la zona de Monte Alto y en la calle Juan Flórez.

Sin embargo, aunque consiguieron una imagen del sospechoso gracias a una cámara situada en la calle, las autoridades no lograr arrestarlo.  El de el viernes fue el primer caso de acoso sexual que podría haber cometido el individuo en lo que va de año y que habría trascendido, tras varios casos que tuvieron eco en los medios de comunicación y  en las redes sociales. Llegó a producirse cierta confusión e incluso se habló de la existencia de dos acosadores.

In fraganti 
“Sabíamos que o lo cogíamos in fraganti o no lo cogíamos”, comentaron fuentes policiales. En anteriores ocasiones, las víctimas no gritaron, sino que le contaron el incidente a sus padres al llegar a casa. Estos telefoneaban a la Policía, pero cuando llegaba el primer coche patrulla, el sospechoso ya se había esfumado.  

En esta última ocasión, después de ser abordado por los adultos, el sospechoso fingió que se había equivocado de menor ante los adultos que acudieron a auxiliarla cuando gritó. Todos sospechaban de él, pero mientras se deshacía en excusas apareció el agente de la Policía Local, que lo  detuvo.

Comentarios