Martes 25.06.2019

Ingresa en prisión el grafitero Coas tras serle incautadas varias armas y una placa falsa de Policía

El 091 les achaca a él y a otro detenido en A Coruña cerca de 70 delitos por daños valorados en 215.640 euros  

Las pintadas (cerca de 500) del grafitero detenido se podían ver por gran parte de la ciudad | patricia g. fraga
Las pintadas (cerca de 500) del grafitero detenido se podían ver por gran parte de la ciudad | patricia g. fraga

El grafitero conocido como Coas cayó en manos de la Policía Nacional y se encuentra en prisión. No por sus numerosas pintadas, sino porque se le ha encontrado en posesión de armas de fuego e incluso de una placa de Policía. Este sujeto, que ya había sido denunciando por el Gobierno local ante la Fiscalía después de que se negara a llegar a un acuerdo con el Gobierno local para dejar de ensuciar paredes, era el principal investigado de una gran operación policial en el que también cayeron otros siete sospechosos en varias ciudades: tres en León y uno en Madrid, Mirada de Ebro y Burgos, respectivamente. A esta lista hay que sumar otro “artista callejero” coruñés. 


A los dos detenidos coruñeses se les imputan 70 delitos de daños por un valor de 215.640 euros  Pero en total, a los ocho sospechosos se les achacan 128 delitos de daños por un valor de más de 556.000 euros y más de 4.000 metros cuadrados afectados por las pintadas. Nadie era más activo que Coas, a quien se le atribuyen más de 500 pintadas en la ciudad con su firma o “tag” y al que además se le intervinieron armas de fuego y una placa de Policía simulada, entre otros efectos, en un registro realizado en su domicilio. No en vano, al coruñés le constaban distintas detenciones por hechos violentos. 

Reiterada y sistemática 
Los tres grupos de grafiteros actuaban de manera reiterada y sistemática realizando pintadas en trenes y vagones de Renfe de distintas localidades del norte de España. Una vez que los investigadores identificaron a todos sus miembros, crearon tres equipos policiales para llevar a cabo las detenciones en las localidades de A Coruña, León y Burgos, para lo que los agentes de la Brigada Móvil-Policía en el Transporte de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana contaron con el apoyo de agentes de la Jefatura Superior de Policía de Galicia y de las comisarías de León, Burgos y Miranda de Ebro.


Los agentes descubrieron que los detenidos realizaban estudios previos del terreno y adoptaban fuertes medidas de seguridad. Comprobaban si existía la presencia de vigilantes de seguridad o dispositivos técnicos de vigilancia en los lugares a los que pretendían acceder y realizaban una verdadera planificación. 


Se comportaban como auténticos comandos porque, además, actuaban en zonas fuera del alcance de las cámaras de vigilancia, o durante la noche, y cuando no tenían que exponerse ocultaban su rostro con gorros, bufandas o verduguillos. Asimismo, para acceder a las instalaciones, finales de vía, cocheras o talleres en los que se encontraban los trenes a pintar rompían las cerraduras o dañaban las verjas.

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