viernes 15/1/21

Un indignado con las colas de la Seguridad Social llama a la Policía

La sede del Instituto Nacional de la Seguridad Social en Félix Estrada Catoira fue ayer el escenario de un insólito incidente cuando un pensionista indignado con las colas que debía guardar el público para pedir una cita .

El incidente en Félix Estrada Catoira atrajo una patrulla de la Policía Nacional | a.p.
El incidente en Félix Estrada Catoira atrajo una patrulla de la Policía Nacional | a.p.

La sede del Instituto Nacional de la Seguridad Social en Félix Estrada Catoira fue ayer el escenario de un insólito incidente cuando un pensionista indignado con las colas que debía guardar el público para pedir una cita decidió alertar a la Policía Nacional, para conseguir, según él, un atestado que dejara constancia de lo que estaba pasando allí. Además, José Antonio López había sido conducido hasta la puerta por el vigilante de seguridad, y asegura que tiene un parte de lesiones por empujones, aunque un testigo presencial mantiene que fue tratado de forma correcta.
El pensionista se encontraba en el exterior cuando llegaron los agentes del Cuerpo Nacional. López les explicó el motivo de su enfado: un usuario estaba protestando porque había tardado media hora en conseguir el formulario para poder pedir cita, que sería a quince días vista. Además, López criticó que los usuarios tengan que llamar por teléfono para concertar una cita previa, una llamada cuyo establecimiento cuesta dos euros y medio, según afirma. A las quejas del primer usuario se unió las de una mujer que llevaba dos meses esperando para cobrar su pensión. Sin embargo, ninguno de los dos quiso esperar a que aparecieran las autoridades. Los policías hablaron tanto con el pensionista como con el guardia de seguridad.

Accidente laboral
Al parecer, no es la primera vez que López protesta en el Instituto de la seguridad social contra el funcionamiento del sistema. En 2002 sufrió un accidente laboral, en el que una viga le dañó la espalda y una pierna y cobra una pensión mínima desde 2008.
En 2106 descubrió que cobraba 35 euros menos de los que debía, y consiguió que le abonaran los atrasos de cinco años. Desde entonces, se ha convertido en el flagelo de la Seguridad Social, acudiendo para protestar a menudo por las injusticias que comete el sistema.

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