Un incendio en una casa de la calle del Socorro obliga a evacuar a una decena de okupas

La intensa humareda provocó la alarma entre los vecinos del entorno | pedro puig

Poco después de las nueve de la noche una intensa humareda procedente de un edificio en el Orzán hacía que los vecinos diesen la voz de alarma. El fuego que se suponía detrás de la columna negra era visible desde numerosos puntos alrededor

Poco después de las nueve de la noche una intensa humareda procedente de un edificio en el Orzán hacía que los vecinos diesen la voz de alarma. El fuego que se suponía detrás de la columna negra era visible desde numerosos puntos alrededor y sobre todo, perceptible por el olfato incluso desde el palacio municipal María Pita. Allí el alcalde, Xulio Ferreiro, fue el primero en informar de manera oficial de que en el número 5 de la calle del Socorro había un incendio en cuyo control trabajaban los Bomberos.
En el primer piso de la conocida por los residentes de la zona como la “casa okupa” estaba el origen del fuego y se fue extendiendo por el edificio, de cuatro plantas, todas ellas habitadas por okupas. 
Uno de ellos declaró que había sido el propio habitante de ese primer piso el que había iniciado el incendio, según contó, con intención de hacer daño al resto. Según su relato, después de prender el fuego se fue corriendo del lugar.
Varias dotaciones de Bomberos acudieron a la llamada de los vecinos y tuvieron que emplearse a fondo para controlar el incendio, hasta el punto de que uno de ellos sufrió un golpe de calor y necesitó atención médica. Mientras, los okupas salían del edificio por su propio pie. Uno de ellos, de la segunda planta, tuvo que ser atendido por los servicios del 061, también presentes en el lugar. 
Con el incendio controlado y la calle cortada, por precaución, entre el cruce de la calle del Sol y el museo de Belas Artes, los efectivos contraincendios tenían por delante la labor de ventilar el edificio, pero los habitantes de la cuarta planta no estaban dispuestos a abandonarlo. Según diversas fuentes, en ese piso tenían una plantación de marihuana que no querían dejar y se negaban al desalojo. Pasado un tiempo, tres de los cinco okupas, uno de ellos menor de edad, aceptaron que tenían que salir del edificio, y fueron evacuados con la autoescalera de los Bomberos, pero otros dos seguían en el piso al cierre de esta edición.
Tanto el alcalde, Xulio Ferreiro, como los concejales de Regenración Urbana y Seguridad, Xiao Varela y Rocío Fraga, acudieron al lugar una vez terminado el pleno municipal para conocer la evolución de los trabajos de extinción. La previsión de los Bomberos era pasar la noche refrescando el edificio, donde cerca de la medianoche aún quedaban rescoldos. l