miércoles 23.10.2019

IFFE producirá mobiliario urbano si gana el concurso de la Fábrica de Armas

A pesar de que, en teoría, la resolución del concurso para la adjudicación de la Fábrica de Armas de Santa Bárbara, puede demorarse hasta septiembre, el Instituto de Formación Financiera y Empresarial (IFFE) .

El presidente de IFFE, David Carro, y el representante de los trabajadores, Roberto Teixido, durante la firma del acuerdo	quintana
El presidente de IFFE, David Carro, y el representante de los trabajadores, Roberto Teixido, durante la firma del acuerdo quintana

A pesar de que, en teoría, la resolución del concurso para la adjudicación de la Fábrica de Armas de Santa Bárbara, puede demorarse hasta septiembre, el Instituto de Formación Financiera y Empresarial (IFFE) de Oleiros mostró ayer su confianza en que será ella la ganadora y no Hércules de Armamento, la otra empresa concursante. Lo hizo con la firma de un nuevo acuerdo social con el colectivo de antiguos trabajadores y presentando en público el proyecto que piensan poner en práctica: la Fábrica de Armas empezaría su nueva andadura a principios del año que viene produciendo mobiliario urbano y estructuras metálicas para viviendas prefabricadas.
Los directivos de IFFE compartieron mesa en la sede del instuto en San Pedro de Nos para adelantar parte del contenido que irá en el sobre que se entregará dentro de un mes al Ministerio de Defensa. Su presidente, David Carro, el que sería responsable del instituto en la Fábrica de Armas, Ricardo Blanco; el posible director industrial José Díaz Monjil, y el responsable comercial, José Antonio Casanova, además del responsable de IFFE Businees School, Manuel Carneiro.
Como explicó Carro, no piensan renunciar a la naturaleza militar de la planta industrial de Pedralonga, pero es probable que los trámites retrasen hasta en ocho meses las adjudicaciones de los contratos que en su día otorgó Defensa a General Dynamics. De ahí que quieran comenzar con dos turnos de 16 horas en los que trabajarían 32 personas. Las primeras líneas de producción en las que trabajarían, las de mobiliario urbano y estructuras metálicas, estarían pensadas para poder ser aplicadas en el ámbito militar. Blanco explicó que estas últimas se destinarían a países con un alto grado de actividad sísmica. “Aquí serían consideradas infraviviendas. Allí (el país al que piensan exportarla) serían viviendas de lujo). “Siempre se habla de cómo la tecnología militar se aplica luego al ámbito civil; pues nuestra intención es hacerlo en sentido inverso”, explicó Carro.
El presidente de IFFE espera que el hecho de que solo se hayan presentado dos candidaturas al concurso ayude a acelerar los trámites pero, aún así, recuerda que la inversión actual del Estado en armamento es muy reducida y que ellos prefieren pensar a largo plazo. Concretamente, 15 años, que es lo que dura la concesión. Si todo marcha como esperan, en un año ya se habrán incorporado a los 150 empleados que figuran en el acuerdo .

Comentarios