domingo 20.10.2019

La hostelería critica el escaso tirón de las fiestas para atraer consumidores

La programación del Ayuntamiento para las fiestas de María Pita no termina de cuajar en la ciudad ni en su área metropolitana. Tanto es así que los hosteleros y los comerciantes detectan que la afluencia de público ha decaído mucho y, en consecuencia, también lo ha hecho el consumo en los negocios de A Coruña.

El público sí está respondiendo en la semana grande, pero sobre todo acude a ver los espectáculos sin hacer demasiado gasto	quintana
El público sí está respondiendo en la semana grande, pero sobre todo acude a ver los espectáculos sin hacer demasiado gasto quintana

La programación del Ayuntamiento para las fiestas de María Pita no termina de cuajar en la ciudad ni en su área metropolitana. Tanto es así que los hosteleros y los comerciantes detectan que la afluencia de público ha decaído mucho y, en consecuencia, también lo ha hecho el consumo en los negocios de A Coruña. Los empresarios lamentan la política de celebraciones de la Marea porque les impide tener los beneficios esperados para subsistir mejor durante el invierno que aquí es muy duro.
Puede que las cuentas de esta semana grande le salgan a los empresarios vinculados al turismo –habrá que esperar a las estimaciones– pero, en general, arrecian las críticas sobre el atractivo de las actividades planificadas para este año. Los que más notan los efectos de una agenda en la que apenas hay grandes citas son los hosteleros. 
“Está siendo todo muy flojo, creo que el Noroeste puede tildarse de fracaso absoluto y en el concierto de Carlinhos Brown hubo bastante gente pero no mucho gasto”, advierte el presidente de la Asociación de Hosteleros de A Coruña, Héctor Cañete. 
En su opinión, los recitales están atrayendo a gente que no consume o que lo hace mucho menos que otros fans que seguirían a grandes artistas. Y esto se suma al hecho de que incluso los vecinos se vayan fuera a disfrutar de otros festejos patronales porque no les gusta lo que hay en la urbe. 
“Hay que traer grupos fuertes, incluso del panorama nacional, que tengan tirón”, recomienda y llega a proponer contratar a orquestas como en los pueblos. Esta idea no surge solo de los bares sino que es una propuesta que se extiende a la vista de que, según lamentan, las fiestas de la comarca congregan a más personas que las de la ciudad. 

un invierno incierto
“No hay un gasto fuerte en la restauración, se trabaja pero los locales no están llenos como pasaba antes”, destaca Cañete, que avisa de que este era el momento de forzar la máquina para que subieran los ingresos de cara al invierno. “Lo que hay no genera un flujo y si no se trabaja bien en verano los negocios de hostelería lo van a pasar muy mal”, zanja. 
Independientemente de los datos que se aporten de esta semana, recuerda que para después de la Tall Ships Race se acabaron los proyectos que dejó pactados el anterior Ejecutivo municipal y no hay nada grande en el calendario para el futuro. 
Asimismo, aunque se espera que los números de ayer fuesen muy buenos, hay protestas porque se hayan concentrado tres actos –la regata, los fuegos y el concierto de Carlos Baute– en un mismo día cuando podrían “generar tres impactos de importancia” en la economía coruñesa a pie de calle. 

sin movimiento en tiendas
“El auge en estas fechas es para la restauración y si ellos no están vendiendo lo que esperaban imagínate el comercio”, razona la presidenta de la Federación Unión de Comercio Coruñesa (FUCC), Mariló Fernández. 
Explica que el tiempo vuelve a jugarles una mala pasada porque el calor no permite que se venda la temporada “de otoño-invierno, que es la que está ahora, y los productos de primavera y verano ya se han saldado”. 
Si algo se nota el efecto de los festejos, el incremento de las ventas con respecto a una época normal de turismo “no alcanza ni un 5% de subida”. De alguna forma se demuestra que la programación no está funcionando, que no atrae tanto como antes de que el Gobierno local actual accediera al poder. 
“Hace dos años había más gente en las fiestas y se facturó un poco más pero este año salvo uno o dos días, las fiestas no existen”, incide Fernández. Incluso en la calle se oyen las críticas y los lamentos de los vecinos, que echan de menos más actos atractivos. 
Dentro de la normalidad están las críticas del Partido Popular. La portavoz Rosa Gallego resaltaba el día de la inauguración de la Tall Ships Race que lo que llenaría la ciudad sería únicamente la semana grande porque siempre lo hace. Pero puntualizaba que “el Noroeste no es lo que era, las casas regionales tampoco son lo mismo que antes...” y así enumeró varios casos.

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