domingo 20/9/20

Tres historias de superación y 1.500 jóvenes de oyentes en “Lo que de Verdad Importa”

Palexco fue un año más un contenedor de historias solidarias y de superación en el noveno congreso Lo que de Verdad Importa, promovido por la Fundación Jove, y que sentó a la mesa a tres personas con un mensaje que contar.

Juan Pablo Escobar derribó mitos sobre los narcos | javier alborés
Juan Pablo Escobar derribó mitos sobre los narcos | javier alborés

Palexco fue un año más un contenedor de historias solidarias y de superación en el noveno congreso Lo que de Verdad Importa, promovido por la Fundación Jove, y que sentó a la mesa a tres personas con un mensaje que contar. Enfrente, cerca de 1.500 jóvenes se llevaron a casa una lección de cómo estar por encima de situaciones adversas. Así, Juan Pablo Escobar, hijo del famoso narcotraficante, habló en su particular “Guerra contra las Drogas” de recuperar los valores perdidos a través del diálogo, la reconciliación con las víctimas. El ponente derribó mitos. Los que fomentan ciertas producciones audiovisuales en las que parece que ser narco esté de moda. Sin embargo, señaló que “cuanto más dinero y poder tenía”, peor vivía su padre. 
Escobar quiso que su testimonio fuera inspiración para que los que poblaron las butacas no lo repitiesen. Derrumbó en su intervención la imagen de superhéroe de los que se peinaron con fardos la costa, “nada más lejos de la realidad”. “Yo jamás me atrevería a repetir su historia. Es una vida que lo acaba destruyendo todo y a todos”, recalcó. Seguidamente, le tocó el turno a Nando Parrado, uno de los 16 supervivientes del accidente aéreo de Los Andes. 
El uruguayo quiso contagiar con su carácter pragmático porque lo pasado, pasado está, dijo para este periódico, y al día siguiente del episodio que le marcó su vida para siempre se fue a la playa. Había que seguir y seguir siendo consciente de que lo que faltaba por vivir era una segunda oportunidad. Es por eso que hoy pilota aviones, le encanta volar y sabe que a todo  lo que se enfrenta es un juego de niños en comparación con lo que decidió en su momento. 
El último en subir a la palestra fue Jaime Garrastazu, esta vez, para contar un relato emprendedor. Érase una vez él y tres amigos que crearon en 2014 una firma de zapatillas deportivas, Pompeii, con 18.000 euros de capital inicial y un sueño en el bolsillo. El emprendedor volvió atrás en el tiempo para recordar cómo se reunieron con fabricantes de zapatos de Elche y arrancaron. “Cuanto menos dinero y menos recursos tienes, más agudizas la creatividad. Para Garrastazu, este tipo de experiencias aportan unos valores, que “son los que de verdad importa”.    
 

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