martes 20.08.2019

Hallan a cinco polizones albaneses en un barco en el Puerto Exterior

Los sujetos, que fueron detenidos, querían viajar a 
Gran Bretaña, 
pero el carguero se dirigía a Canadá
Los albaneses tuvieron que andar casi media hora desde los límites del recinto hasta los muelles | patricia g. fraga
Los albaneses tuvieron que andar casi media hora desde los límites del recinto hasta los muelles | patricia g. fraga

La Brigada de Extranjería de la Policía Nacional detuvo el lunes a cinco sujetos de nacionalidad albanesa con edades comprendidas entre 30 y 40 años, que consiguieron entrar en el Puerto Exterior y colarse a bordo de un carguero, el “Inmay”, que estaba descargando grano, subiendo por la escalerilla. Una vez en el interior, se ocultaron en un bote salvavidas, donde fueron descubiertos por la tripulación en la noche del sábado al domingo. Fueron retenidos en el barco por la propia tripulación hasta el lunes, cuando fueron entregados a la Policía Nacional.

Según informaron fuentes próximas a la investigación, los cinco sujetos pretendían viajar a Gran Bretaña, pero se equivocaron de embarcación, puesto que el “Inmay”, que zarpó en la mañana de ayer, tenía como destino Canadá. Según las autoridades, dos de los albaneses ya habían solicitado asilo político en España y de los otros tres se ignora cual era su situación, pero todo apunta a que ya habían intentado subirse a un buque en Santander.  Lo que resulta extraño es que decidieran hacer un nuevo intento en el Puerto Exterior, donde es la primera vez que se registra un incidente de este tipo.

La Autoridad Portuaria asegura que llevará a cabo una investigación para descubrir cómo pudieron entrar los albaneses en el recinto, que es de acceso restringido. “Hay que ver cómo lo hicieron –señalaron las autoridades–, porque tuvieron que entrar a pie, y son treinta minutos andando desde la garita del exterior del recinto hasta el muelle”. Además, hay que tener en cuenta que la zona está bajo la vigilancia de la Policía Portuaria.

La ruta de Santander

Las autoridades señalan que existe cierto tráfico de personas que, procedentes de Albania, se dirige a Gran Bretaña a través de Santander, donde se cuelan en el ferry que se dirige a Southampton. En muchas ocasiones, los inmigrantes ilegales están en connivencia con los camioneros que llevan sus vehículos en la bodega y que se dejan sobornar.

“Se está pagando hasta seis mil euros por persona que cruce de España al Reino Unido”, asegura un agente. Quedan en una zona, el camionero aparca y se va, de manera que nunca llega a ver a los inmigrantes. Cuando regresa al vehículo, se sube sin mirar el remolque y arrancar hacia el puerto. “Hay gente que lleva meses en Francia esperando que le digan el día y la hora, no solo gente mayor, también niños”, explican las mismas fuentes.

En A Coruña, hasta ahora, la inmigración ilegal se descubría solo en el aeropuerto de Alvedro, también con destino a Gran Bretaña. Por eso el suceso del fin de semana es tan inusual.

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