martes 4/8/20

La Guardia Civil tiene ya dos radares láser para vigilar el tráfico en el área

Son tan pequeños que pueden ser transportados por motoristas. Ese es uno de los principales novedades de los dos nuevos radares veloláser con los que ya cuenta el destacamento de Agrupación de la Guardia Civil

Un motorista de la Guardia Civil instala un veloláser en la AC-12, en Oleiros | quintana
Un motorista de la Guardia Civil instala un veloláser en la AC-12, en Oleiros | quintana

Son tan pequeños que pueden ser transportados por motoristas. Ese es uno de los principales novedades de los dos nuevos radares veloláser con los que ya cuenta el destacamento de Agrupación de la Guardia Civil de Tráfico de Perillo, que tiene bajo su responsabilidad toda el área metropolitana. Estos dos nuevos radares se unen a los otros portátiles (tres) que ya se usaban en coches y a los fijos instalados en las principales vías de acceso a la ciudad.
El ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, había presentado estos aparatos el mes pasado, antes de que comenzara la Semana Santa, pero muchos de los destacamentos de Tráfico, entre ellos el de A Coruña no lo recibieron hasta ahora. El motivo era la pieza sobre la que se montaba: el radar se instala sobre un trípode, pero también viene con una pinza para poder adaptarlo al quitamiedos.
Si bien el veloláser había pasado todas las pruebas metrológicas, lo había hecho únicamente sobre el trípode, de manera que fue necesario realizar nuevas pruebas para comprobar que la nueva base no afectaba su rendimiento. Esta semana, el nuevo equipamiento llegó a Perillo, aunque algún agente de Tráfico ya ha comenzado a ponerle pegas.
Espacio reducido
La principal, que a pesar de su pequeño tamaño, todavía ocupa demasiado espacio en la reducida valija de la moto, aunque los que apoyan el nuevo aparato señalan que el radar también ocupaba mucho espacio en el coche patrulla, y que siempre se las han arreglado. “Las motos siempre van cargadas hasta los topes, pero eso es lo que hay”, señalan.
Por otro lado, los guardias civiles que han probado el veloláser alaban de él no solo su pequeño tamaño, sino la facilidad de su manejo, a través de una tablet que dispone de una interfaz muy intuitiva: “Los anteriores radares ya eran bastante fáciles, pero estos aún más, sobre todo hoy en día, en el que todo el mundo está acostumbrado a utilizar el teléfono móvil”.
Pero, además, el nuevo modelo será mucho más difícil de localizar por los conductores, que no tendrán tiempo de reaccionar y moderar la velocidad. “No está oculto porque nosotros no nos ocultamos pero para ver una cosa tan pequeña...”, señala un agente de la DGT. Así, que, a partir de ahora más que nunca, conviene a los conductores que circulen por las carreteras del área metropolitana moderar la velocidad, aunque los agentes de tráfico insisten en que no debe respetarse la señalización por miedo a las sanciones, sino por una cuestión de seguridad personal y del resto de los conductores que comparten la carretera. l

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