martes 20.08.2019

El Gobierno local reactiva el contacto con Fomento para reformar Alfonso Molina

Existe una solicitud municipal para que los vecinos del Ofimático tengan su propio acceso al barrio desde Lavedra
Los vecinos estarían satisfechos con la conexión para reducir la circulación por la glorieta de García Sabell | quintana
Los vecinos estarían satisfechos con la conexión para reducir la circulación por la glorieta de García Sabell | quintana

El Ayuntamiento ha retomado las conversaciones con el Ministerio de Fomento, en este caso en funciones, para reformar al menos el tramo final de Alfonso Molina  creando una nueva salida y así comenzar las obras lo antes posible. Aunque no ha habido una reunión formal al respecto, sí se ha hecho la petición desde los servicios técnicos del Consistorio a los del departamento que dirige José Luis Ábalos en funciones, como así lo trasladaron representantes municipales ayer a la Asociación de Vecinos de Matogrande y el Parque Ofimático. Aunque la consecución del permiso será difícil, se ha solicitado una salida desde Lavedra hacia este último barrio. Si el Gobierno central tomase como suya la medida, supondría la solución a dos problemas: la parálisis de la reforma de Alfonso Molina y el temor a que se produjesen más atascos en la rotonda de Matogrande a medida que se vayan produciendo mudanzas al nuevo polígono residencial.

El presidente de la Asociación de Vecinos de Matogrande y el Parque Ofimático, Esteban Velasco, salía ayer muy satisfecho de una reunión con técnicos municipales en la que le trasladaron que el segundo barrio tendrá garantizada una movilidad adecuada. “Hay una novedad muy importante: nos han dicho que se hará un acceso directo al Ofimático”, incidió Velasco. No obstante, fuentes municipales aclararon a este diario que hay una petición pero que no está confirmado que Fomento vaya a aceptarla ni tampoco que se decida a ejecutar la obra, que le correspondería.

Existe una solicitud municipal para que los vecinos del Ofimático tengan su propio acceso al barrio desde Lavedra

Según algunos especialistas, la salida, que conectaría con una glorieta ya construida en el extremo más pegado a Lavedra del polígono residencial, estaría demasiado cerca del acceso desde la autopista AP-9 y podría provocar cierta peligrosidad.

Con independencia de que hoy o en los próximos días haya buenas noticias para un entorno en crecimiento, el intercambio de pareceres implica la reactivación de las conversaciones entre las administraciones local y estatal respecto a la principal infraestructura de entrada a la ciudad, que prácticamente se habían perdido en la etapa de Marea Atlántica en María Pita por los desencuentros entre las partes.

Dos opiniones contrapuestas

Lo que no se ha puesto sobre la mesa, ni de manera técnica ni entre los políticos, es el cambio de aspecto de toda Lavedra porque mientras que unos verían con buenos ojos la ampliación que se había pactado –igual que se incrementaron las posibilidades en los accesos a Vigo y Santiago como contrapartida por la subida de los peajes– otros ya hablaron durante la campaña de que habría que tender más hacia una especie de bulevard. Por tanto, la ampliación no se descarta ni se confirma pero sí hay solicitada una reforma en el tramo final para dar servicio a los cooperativistas del Ofimático, que ya se cuentan por decenas a pesar de que la reurbanización total del ámbito aún no está resuelta y los promotores privados no pueden ponerse a edificar.

La agrupación vecinal es la más interesada en este ramal porque, según Velasco, eso evitaría que todos los conductores tuvieran que desviarse hacia la rotonda de la avenida de García Sabell, que ya está congestionada en ciertos momentos de la jornada por residentes en Matogrande y trabajadores de esa zona y del polígono de Pocomaco. En cualquier caso, la obra se retrasaría  más en el tiempo.

Lo que confirman ambas partes es que habrá una conexión de los barrios por Juan Díaz Porlier con una especie de “Y” –con un coste aproximado de siete millones de euros– y que se negocia habilitar un paseo peatonal y ciclista sobre el puente que ha construido Emalcsa encima de la vía del tren para llevar los servicios a Matogrande.

Acceso peatonal

La primera de las infraestructuras, que en este caso tiene que ser ejecutada por completo, estará “en 30 meses”, aclara Velasco según lo que les trasladó un técnico. El proyecto pasa por crear dos calles separadas sobre el trayecto del ferrovarril, una de entrada y otra de salida a una zona que en breve vivirá el inicio de la edificación de un nuevo supermercado y que tiene reservado espacio para un pabellón multiusos, entre otros servicios de importancia.

Por otra parte, desde María Pita reconocen que las conversaciones con Emalcsa y Fomento para permitir el paso por el puente construido junto a la glorieta de García Sabell están avanzadas. La última parte de las mejoras en las que trabaja Urbanismo es la ampliación de la rotonda junto al primer supermercado de la zona.

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