jueves 22/10/20

El Gobierno local prohíbe el baño en los espigones de la Coraza y el Matadero

Con una lluvia constante y bajas temperaturas, comenzó la temporada de baño ayer, bajo la vigilancia de 28 socorristas. Este año se hace especial énfasis en la prevención, lo que significa que aumentarán las restricciones: entre las principales novedades se encuentra la de la creación de zonas de baño acotadas en la ensenada del Orzán.

Ferreiro, García y Touriñán, junto a los socorristas de Move 	patricia g. fraga
Ferreiro, García y Touriñán, junto a los socorristas de Move patricia g. fraga

Con una lluvia constante y bajas temperaturas, comenzó la temporada de baño ayer, bajo la vigilancia de 28 socorristas. Este año se hace especial énfasis en la prevención, lo que significa que aumentarán las restricciones: entre las principales novedades se encuentra la de la creación de zonas de baño acotadas en la ensenada del Orzán, para impedir que el público se acerque a los puntos que el servicio de socorrismo (que este año realiza la empresa Move) considera más peligrosos: los espigones de la Coraza y el Matadero. 
En ambos puntos hay rocas que  suponen una amenaza, sobre todo cuando bate el oleaje. Además, se da la casualidad de que es la gente de más edad la que más afición tiene por caminar entre las rocas, con el obvio peligro que conlleva y con la marea baja, siempre existe la tentación de cruzar de una playa a otra sin tener que pasar por las engorrosas escaleras: la sensación de comodidad supera muchas veces a la de peligro. 
En principio, la prohibición del baño será permanente en ambos puntos, pero la zona acotada variará en extensión dependiendo de las condiciones del mar, así que si el oleaje es fuerte, el radio se podría incrementar varios metros, lo que podría afectarse seriamente a la pequeña playa de Matadero, que en los últimos años se está haciendo muy popular entre los bañistas, a pesar de que la fuerza con la que el mar bate contra ella. 

peligro de socavones
Otro modo en el que se refleja el incremento en la prevención este año es en las señalizaciones. El Ayuntamiento ha preparado varios carteles para colocar en la playa, advirtiendo de la prohibición de baño y otros en los que indicará donde está “el escalón”. Es decir, los desniveles en el lecho del mar que a veces provoca la marea, y que cambian después de un temporal. “Este ano imos facer especial fincapé na prevención, con carteis sinalizadores nas zonas que poidan revestir  algún tipo de perigo, así como avisos pola megafonía en galego, castelán e inglés”, explicó el alcalde, Xulio Ferreiro. 
Cada año hay una media de cuatro temporales que revuelven el fondo de la bahía, creando socavones que tienen formas diferentes en Riazor y el Orzán. En el primer caso, son paralelos a la playa debido a la gran cantidad de rocas que se encuentran frente al arenal: entre los escollos y la orilla se forman esos pozos donde un bañista desprevenido pierde pie repentinamente. 
En el caso de Riazor, las olas que baten con fuerza crean dunas perpendiculares, como los dientes de una sierra, que se ven perfectamente cuando se pasea por la playa pero que quedan ocultas por la marea cuando esta sube y en las que puede caer cualquiera que camine mojándose los pies, según explican los expertos. 
Por otro lado, el alcalde desvinculó la existencia de estos socavones de la muerte e una mujer de 71 años hace unos días por no haber ninguna prueba en ese sentido. “Aquí sempre houbo socavóns. Depende das circunstancais do mar. Hoxe, por exemplo, non hai”, puso de manifiesto el alcalde, mientras miraba hacia la línea de playa de donde habían rescatado el cadáver de la mujer. Pero, en todo caso, el primer edil recordó al público que debe tomar precauciones que eviten desgracias: “Por moi tranquilo que vexamos o mar, na ensenada de Riazor e Orzán sempre temos que estar atentos”.

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