jueves 22/10/20

El Gobierno local afirma que liderará el proceso para desalojar a los okupas

Tras la protesta del martes pasado, donde más de veinte okupas y simpatizantes boicotearon la reunión en la Ciudad Vieja para organizar el proceso que convertirá la Comandancia de Obras.

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La Comandancia de Obras es, desde enero de este año, propiedad municipal, pero los antisistema siguen considerándola un Centro Social Okupado y se niegan a abandonarlo a pesar de los intentos de diálogo | p. puig

Tras la protesta del martes pasado, donde más de veinte okupas y simpatizantes boicotearon la reunión en la Ciudad Vieja para organizar el proceso que convertirá la Comandancia de Obras en el proyecto municipal de las Naves de Metrosidero, el Ayuntamiento se ha quitado los guantes. Ayer aprobó en junta de gobierno la incoación del expediente de recuperación posesoria de la antigua instalación militar, que lleva en manos de los okupas desde 2016. El concejal de Regeneración Urbana, Xiao Varela, declaró: “En principio, por ser un ben de dominio público, o Concello ten potestade para sacar adiante o proceso administrativo. Non solo a potestade, senon o deber de facelo. Esperamos non ter que chegar a situacións graves”. 

Varela confesó que el Gobierno local se había visto obligado a tomar medidas después de la protesta del martes: “Vimos que tiñamos que actuar e o doutro día non axudou: nos demostrou que as vías de diálogo non estaban sendo fructíferas”. Los okupas habían convertido las viejas instalaciones militares en el Centro Social Okupado (CSO) A Insumisa donde ofrecen al público de forma gratuita actividades como teatro o huertas urbanas y se niegan a abandonarlas.
 
Las negociaciones  estaban en un punto muerto y así permanecieron mucho tiempo, aunque varios concejalas acudieron a las asambleas abiertas que se celebran en la Comandancia de Obras todos los martes a las ocho de la tarde. Pero en enero,  el complejo pasó a ser de titularidad municipal, y los terrenos se convirtieron en un bien de dominio público. “Como poden ser as prazas ou as rúas”, aclaró Varela. Desde entonces están obligados por la ley de patrimonio de las administraciones públicas a expulsarles. 


Sobre todo porque las obras para reformarla, que subvenciona con un millón de euros el Ministerio de Fomento, ya están adjudicadas y, como destacó el edil, podrían comenzar mañana si los okupas se fueran. Si esperan demasiado, perderían los fondos.
 

Con los brazos abiertos 
“Seguimos cos brazos abertos. Iso é moi importante que quede claro”, insistió Varela. Para el Ayuntamiento, es un equipamiento clave no solo porque ofrece alternativas de ocio a la ciudad, “a os mesmos rapaces que dan o botellón na fin de semana”. Es clave en el proceso de dinamización de la Ciudad Vieja: “Non lles pedimos que se marchen indefinidamente, senon que o abandonen para que podamos executar as obras e que logo veñan co resto da xente para participar no proceso”. 

Ahora se incoa el procedimiento, se notifica a los usuarios, dependiendo de como sea de fácil notificarlo o no, los plazos serán unos u otros, y a partir de ahí serán diez días para que alegar lo que temen. “Todo esto podería ser moi rápido se abandonaran o espazo. Está nas súas mans marcar o prazo”, advirtió el concejal de Regeneración Urbana.

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