viernes 22.11.2019

La gestión municipal impidió contar con 30 millones de euros en ayudas

Estos fondos eran de programas como Eidus, Smart City o las Áreas de Rehabilitación Integral

El alcalde, Xulio Ferreiro, presentó junto a los concejales Claudia Delso y Xiao Varela la estrategia Eidus | javier alborés
El alcalde, Xulio Ferreiro, presentó junto a los concejales Claudia Delso y Xiao Varela la estrategia Eidus | javier alborés

La gestión municipal impidió que la ciudad pudiese contar durante este mandato con más de 30 millones de euros en ayudas, la mayor parte de ellos procedentes de fondos comunitarios. El dinero perdido pertenece a iniciativas como la estrategia Eidus o el programa Smart City, la construcción de la estación intermodal o las Áreas de Rehabilitación Integral.

Por cantidad, el revés más grande se produjo hace dos años con los fondos de la Estrategia Integrada de Desarrollo Urbano Sostenible (Eidus). Fueron 15 millones de euros los que el Gobierno local no pudo conseguir en la primera convocatoria de estas ayudas después de diseñar su propuesta en solitario.

Después del rechazo de la Unión Europea a la apuesta de la Marea, el equipo de gobierno se vio obligado a rectificar y solicitar la participación de la oposición de cara al segundo intento, en el que se consiguieron 15 millones de euros, que se podrían haber sumado a una cantidad idéntica en caso de haber tenido éxito en la primera convocatoria.

Más de un año y medio después de que se confirmase la concesión de la mitad de los fondos a los que se optaba, los proyectos a los que se destinarán todavía se encuentran en una fase incipiente, muchos de ellos todavía en el plano teórico.

Proyecto compartido
Si con los Eidus la ciudad no percibió 15 millones de euros, en el caso de las ayudas comunitarias Smart City fueron 7. 

Durante el anterior mandato se habían logrado más de 11,5 millones de euros de estos fondos destinados a la aplicación de nuevas tecnologías a la gestión pública, pero en este caso la ciudad solo pudo conseguir 2,1 millones de euros de sus peticiones y que no serán en su totalidad para A Coruña.

Esto se debe a que el único proyecto por el que fue seleccionada la ciudad es en colaboración con otras urbes como Santiago, Madrid y Zaragoza, que en algunos casos se llevarán una porción mayor por su papel dentro de la iniciativa.

También la Unión Europea iba a aportar ocho millones de euros con los que se financiaría la construcción de la estación intermodal, una ayuda que ya no se podrá utilizar.

Los cambios planteados por el Gobierno municipal una vez que ya estaba redactado el proyecto constructivo obligaron a echar abajo este plan y comenzar de cero.
Esto supuso un retraso en unas obras que no estarán finalizadas hasta dentro de cuatro o cinco años, mientras que la condición de la Unión Europea era que la infraestructura estuviese culminada en 2020. 

Esta situación provoca que sea la Xunta la que tenga que suplir esta ayuda con su dinero, hecho que ya fue confirmado por la propia Administración autonómica hace unos meses.

Este año también se conoció que el Ayuntamiento perdió más de medio millón de euros en ayudas para la rehabilitación de vivienda de las Áreas de Rehabilitación Integrada.

Estos fondos estaban destinados para los barrios de Mariñeiros, Sagrada Familia, Palavea y San Vicente de Elviña y el motivo por el que no pueden contar con ellos es que el Gobierno local no firmó las prórrogas de seis convenios que se traducirían en medio millón de euros.

El caso de Alfonso Molina no supone una pérdida de ayudas procedentes de una administración, pero la actuación del Gobierno local también supuso que el dinero que iba a dedicar Audasa, gestora de la AP-9, para la ampliación de la avenida convierta la obra en una actuación financiada por el Gobierno central.

Audasa se había comprometido a través de un convenio a financiar esta ampliación, además de otras obras entre las que están la circunvalación de Santiago, la mejora del puente de Rande o el Vial 18, a cambio de subidas en el peaje de la AP-9.

Fue en 2015 cuando el Gobierno municipal rechazó el proyecto planteado por el Ministerio de Fomento. Esto también provocó que se retrase una obra para la que todavía se desconocen los plazos de inicio y finalización.

Inejecución
Estos más de 30 millones de euros perdidos en ayudas se unen a los 130 millones reservados para inversiones en los presupuestos de los tres últimos años que no se ejecutaron.

La situación lleva camino de aumentar en el ejercicio actual ya que a mediados de noviembre eran 36 los millones del presupuesto que estaban por ejecutar. En total este año se reservaron 51 millones con este objetivo, pero todo parece indicar que al menos la mitad se volverán a quedar sin utilizar.

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