lunes 30/11/20

“La gente joven no se da cuenta de que la vejez llega enseguida”

Ansorena cree que es tan necesaria una juventud como un envejecimiento activo porque “los jóvenes no saben envejecer” y aparcan los hábitos saludables como si la tercera edad quedase muy lejos.

¿En qué consiste eso del envejecimiento activo? 
En el envejecimiento activo se juntan la parte cognitiva y la física de los mayores. Se trata de mantenerlos activos física y mentalmente. Las subvenciones para las actividades han disminuido mucho. Hemos intentado poner las clases lo más económica posibles hablando con los profesores y después están el club de lectura y el taller de memoria, que son gratuitos. En el primero, nos prestan libros y nos juntamos y vamos al cine o al teatro. 

¿Han tenido que suprimir alguna clase?
Antes teníamos cursos de prejubilación, pero ahora no porque no los financian. Estaban muy bien porque hay mucha gente que cae en depresión al jubilarse. Que se levanta a las ocho y no sabe qué hacer.

¿Y en el taller de memoria?
En el taller de memoria, está una psicóloga al frente y hay lista de espera porque no tienes que esperar a perder la memoria para poder trabajarla. Si ejercitas las neuronas, estas no se dormirán tan pronto. Ahora vamos a empezar un proyecto intergeneracional con la Universidad, en el que jóvenes y mayores profundizarán sobre un tema de salud y lo expondrán en los centros cívicos.

¿Cree que existe una juventud activa?
La gente joven no sabe envejecer. No lleva hábitos saludables y no se da cuenta de que la vejez llega enseguida. No se cuidan, con la cantidad de gente que empieza a beber alcohol a los 14 años... 

¿Qué es lo que más hay que cuidar siendo uno mayor?
Es básico ejercitar la parte física, la del conocimiento, refrescar un poco lo que se sabía de historia e ir más allá, pero sobre todo, la social, que es la más importante porque al final la gente deja de tener contacto con el resto. Antes los mayores, no viajaban y si salían, siempre preguntaban si había que andar mucho. Ahora ya no preguntan. Solo se les avisa que lleven zapato cómodo y listo. Por la semana, las actividades terminan a las once y media y después se van todos al café hasta el mediodía, que se van a casa a hacer la comida. 

¿Cómo hacen sin ayudas?
Nos las han bajado mucho. Para la residencia nos dieron un millón. Yo fui personalmente a ver a Méndez Romeu y me dijo que me conseguiría el dinero. Ahora ni lo sueñes, así que tenemos que esforzarnos entre todos y con la colaboración de la Universidad, vamos haciendo. Además que tenemos la mejor residencia del mundo. n

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