domingo 17/1/21

La Fundación Érguete recoge cientos de jeringuillas en Oza y O Castrillón

La ONG fue expulsada de San José por el clan que lo controla, porque consideraba que  les estorbaban
Las casas ruinosas de O Castrillón llevan años siendo un foco de quejas de vecinos | quintana
Las casas ruinosas de O Castrillón llevan años siendo un foco de quejas de vecinos | quintana

La Fundación Érguete desarrolla en A Coruña, como en otras ciudades gallegas, el programa Sísifo, de atención a las personas drogodependientes en situación de emergencia social, que cuenta con la financiación de la Consellería de Sanidade y del Ayuntamiento. Durante el año pasado, se recogieron 471 jeringuillas en los puntos donde los toxicómanos consumen y se entregaron 575. Estos datos contemplan tanto las hipodérmicas recogidas durante las campañas como el intercambio de material de consumo en su local del Barrio de las Flores pero es en Oza y O Castrillón donde más jeringuillas usadas han recogido, según señalan desde la ONG.

48 altas
en el servicio tuvo Érguete, 18 de ellos mujeres. También se registraron 8 bajas, por motivos como entrada en prisión o en terapia

Hay que recordar que los vecinos de O Castrillón formulan quejas de forma recurrente sobre el tráfico de heroína en su barrio. La última vez fue el mes pasado, cuando la asociación volvió a señalar la situación del descampado situado entre las calles de Antonio Ríos y Casanova de Eirís, que alberga unas ruinas donde se refugian toxicómanos, clientes de un punto de venta cercano a la parroquia de Santa María de Oza. Ya sea en las ruinas o tras los muros del cercano parque de Oza, la aparición de jeringuillas es algo habitual.

Fuera de San José

Por otro lado, O Castrillón no es el punto más activo de consumo de heroína. Este puesto lo ocupan las viviendas de San José, en las proximidades de la refinería. Si Érguete trabajara actualmente allí, probablemente el año pasado habría recogido una cantidad de jeringuillas mucho mayor, pero solo pudo hacerlo en el primer semestre del año, antes de que el clan de narcotraficantes que allí reside decidiera que su presencia les molestaba y les obligara a marcharse.

471 hipodérmicas
recogió el programa Sísifo en 2019, un número muy inferior a 2017, cuando fueron 3.000, lo que indicaría un cambio en la forma de consumo

Podría parecer que el consumo de heroína está auge. Esta misma semana, la Comandancia de la Guardia Civil de Lonzas acogió la rueda de prensa de operación conjunta con la Policía Nacional Fireball/Kazino, donde se descubrió un importante punto de venta de droga en Carballo: los perros olfatearon un depósito con 9,5 kilos de heroína ocultos a metro y medio del suelo. Era el alijo de heroína más importante hallado en Galicia desde hacía tres años, y a eso hay que añadir que la trama, compuesta en su mayor parte por albaneses y colombianos, tenía una cantidad parecida de droga en Madrid, que fue descubierta mientras era transportada en un coche, en un compartimento oculto. El coronel Francisco Javier Jambrina, señaló que existe un repunte de  este narcotráfico y, por tanto, de consumo.

Fumada y no inyectada

Pero en Érguete no son de la misma opinión: “Entendo que temos que ser prudentes ante determinadas informacións. O que nós observamos vai en consoancia coas últimas estatistícas que sinalan que non é certo un repunte de consumo de heroína”. En lo que sí están de acuerdo, tanto la Guardia Civil como la Fundación Érguete, es en que se ha registrado un cambio de hábitos entre los heroinómanos: se pasa de inyectarse la droga a fumarla, quemándola en papel de plata. Esto quizá explique por qué se recogieron menos jeringuillas que en 2017, cuando fueron 3.000.

289 seguimientos
en el servicio social realizó Érguete en 2019, prestando apoyo y acompañamiento en los trámites que precisa o la gestión de citas

Para la ONG, es algo positivo, porque implica menos riesgos, aunque solo sea en la transmisión de enfermedades como la hepatitis o el VIH. Recuerdan que el fenómeno es distinto al de los años 80, y que por eso es importante no solo hablar de reducción de daños sino también de riesgos. Desde hace tiempo desarrollan proyectos de hostelería responsable, puesto que la droga se consume a menudo con el alcohol.

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