Martes 20.11.2018

La fuga de TAP reaviva el temor por la escasa oferta de Alvedro frente a sus competidores

La supresión de la ruta aérea A Coruña-Lisboa operada por la aerolínea TAP Portugal a partir de este mes, y que se prolongará al menos hasta marzo, ha generado una preocupación en los colectivos de apoyo al aeropuerto que va más allá de que se puedan perder unos miles de pasajeros del balance general de aquí a final de año.

Los aviones de la aerolínea lusa tenían cada vez más pasajeros | javier alborés
Los aviones de la aerolínea lusa tenían cada vez más pasajeros | javier alborés

El hecho de que Alvedro se quede solo con tres compañías y una única ruta internacional –cuando dos ya se habían considerado insuficientes– hace temer los resultados que podría tener en la terminal la fuga o desaparición de otra empresa con más peso en la parrilla como hace unos años ocurrió con la quiebra de Spanair. El comité de empresa de AENA en A Coruña no ve descabellado que exista cierta intranquilidad porque nuevamente se vuelve a demostrar que Alvedro es el aeródromo con menor oferta de conexiones de todo el grupo dos, es decir, de entre sus principales competidores.

“A afección é máis simbólica que de pasaxeiros porque era una ruta mantenida no tempo e a decisión parece máis importante do que reflexan os números”. Así lo explica el presidente del comité de AENA en el aeropuerto coruñés, Justo Pérez, que deja claro que de las cuatro aerolíneas se quedaran en tres al menos durante unos meses.

Más simbólico que numérico
Además, a pesar de que los números de TAP no eran equiparables a los de Vueling, Iberia y Air Europa, el número de clientes no había dejado de crecer durante los últimos años. Tanto es así que el grupo luso incluso llegó a cambiar los aviones originales por otros con más asientos.

Pérez estima que el pasaje perdido se recuperará con las rutas a Palma de Mallorca o Valencia, porque estas operarán durante el invierno, pero “temos poucos destinos e poucas compañías e isto é un perigo e, no caso de Alvedro, hai unha posibilidade moi grande” de afección.

La plantilla dice ser consciente de que no es fácil atraer nuevas empresas y apuesta por negociar más destinos con las existentes porque el hecho de que TAP renuncie –se supone que temporalmente– no hace sino poner más relevancia en que “dos aeroportos do grupo dous somos os que temos menos destinos e menos compañías”.

“Os demais cando menos nos duplican en ambos parámetros”, destaca el presidente, que sostiene que hasta sería mejor que las distintas empresas operasen vuelos a los mismos puntos y no en monopolio. A este respecto recuerda que tanto estas como los usuarios ganaron cuando Air Europa empezó a hacer competencia a Iberia para volar a Madrid.

Sin noticias de Turismo
Si la desigualdad de posibilidades ya era muy evidente antes, al despedir octubre la brecha será mayor por la decisión de TAP de hacer un punto y aparte en su puente aéreo entre Galicia y Portugal. Ante esta decisión se sabe que el Ayuntamiento pretende reunirse con responsables del grupo luso para saber cuáles son sus previsiones de futuro, pero tampoco ha trascendido la posibilidad de suscribir un convenio dado el valor que tenía Lisboa como hub (punto de alta conexión) con el otro lado del Atlántico.

Asimismo, preguntado por una compensación con nuevos destinos o frecuencias, el presidente del Consorcio de Turismo y concejal, Alberto Lema, no quiso anunciar esta semana nada por la inestabilidad del sector aéreo en estos momentos y la dificultad para cerrar nuevos acuerdos.

Comentarios