jueves 3/12/20

Las fotografías de Román Montesinos tienen pasaje para Bulgaria e Irán

Comenzó dándole una segunda vida a los objetos que reclutó en su refugio de O Burgo. Lo tomó como un entretenimiento, una vía de escape a las horas en la Universidad y con su imaginación, fue encontrándole otro “yo” a esas cosas que dejaron de ser inertes para representar ideas.

El autor seleccionó para la muestra imágenes de todas sus etapas	román montesinos
El autor seleccionó para la muestra imágenes de todas sus etapas román montesinos

Comenzó dándole una segunda vida a los objetos que reclutó en su refugio de O Burgo. Lo tomó como un entretenimiento, una vía de escape a las horas en la Universidad y con su imaginación, fue encontrándole otro “yo” a esas cosas que dejaron de ser inertes para representar ideas. Y es que el fotógrafo es especialista en convertir disparos en metáforas, que encierran mensajes y donde el humor es la sal y la pimienta necesarias para entender el mundo.
Así es que después de años jugando a crear greguerías visuales, el profesor universitario se va con una pequeña colección de imágenes hasta Bulgaria, en concreto, al museo House of Humor and Satire, de Gabrovo, que confirma, según Román Montesinos, que en esta parte del viejo continente la crítica se hace a golpe de clics, de misivas que se mastican de forma gráfica: “Aquí la realizan con humor como pasó en España en el Siglo de Oro. Hay una movida impresionante al respecto”.
Al conjunto lo titulará “Irrealidades reales”, porque son irrealidades plasmadas en un plano tan real como lo que representan. A veces las composiciones surgen de golpe, dice, otras son buscadas y es la mente del artista la que da con el quid. Aunque hay una intención en todas ellas, es el observador el que tiene que sacar sus propias conclusiones porque “la mente humana compone caleidoscopios a partir de una sola imagen”.
Cuenta Montesinos que todo surgió de forma causal, por un amigo que mandó al centro unas instantáneas. Seguidamente, los del “House of Humor and Satire”, especialistas en caricaturas, viñetas, pintura y fotografía, contactaron con él.
Sus 34 metáforas son una mezcla de la primera época en la que empezó resucitando a los objetos muertos y de todo lo que vino después. Las desplegará desde el jueves por un edificio de cuatro plantas y diez salas.
Sin embargo, el periplo internacional no acaba aquí. En mayo sus criaturas estarán en Irán: “A raíz de lo de Bulgaria, una chica del museo de Tabriz me llamó”. Román no lo dudó y mientras embala sus piezas para el este europeo, piensa su próxima selección con destino a Oriente. Es la primera vez que un fotógrafo español, dedicado a las metáforas visuales, protagoniza una exposición individual en el museo búlgaro.
El que paseará el nombre de A Coruña por Gabrovo es especialista en Paleontología, lo que condicionó, sin duda, su debilidad por establecer paralelismos, buscando analogías y diferencias entre las formas. Esto le llevó a la fotografía, su gran pasión, por la que suma en la actualidad cerca de 50 muestras.

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