domingo 20/9/20

Ferreiro espera que la “caída” de Rajoy permita renegociar el uso de los muelles

El alcalde no ahorró críticas al presidente saliente, a cuyo Gobierno acusó de despreciar a la ciudad

Ferreiro, durante su comparecencia de ayer | patricia g. fraga
Ferreiro, durante su comparecencia de ayer | patricia g. fraga

El alcalde no cabía en sí de satisfacción ayer. Nada más salir de la junta de gobierno, donde se habían aprobado las últimas medidas del Gobierno local. Pero el buen humor de Xulio Ferreiro no se debía solo a eso, sino especialmente a la exitosa moción de censura que ha expulsado a Mariano Rajoy y al PP del Gobierno central: “Cae un presidente que no confiaba en A Coruña. Non estuvo a altura nin sequera na súa despedida”. El alcalde espera que el sucesor, el socialista Pedro Sánchez, sea mucho más receptivo a la hora de tratar un asunto tan trascendente para el futuro de la ciudad como la urbanización de los muelles: “Ábrese un tempo de oportunidade”. 
Ferreiro no ahorró adjetivos a la hora de criticar la gestión de Rajoy en lo que respecta a la ciudad: “Foron dous anos de desperzo por parte do Gobierno de España cara a cidade. Rajoy foi un pésimo presidente para A Coruña”. Para el regidor, la actitud y los presupuestos del Gobierno del PP fueron solo un obstáculo y ahora espera recuperar el tiempo perdido. Él, por su parte, se comprometió a contribuir para que esta nueva etapa “sea máis frutífera para a cidade”. 
Resulta que Ferreiro quiso despedirse el jueves (y ayer, de nuevo) por teléfono del presidente de Puertos del Estado en funciones,  José Llorca, pero no le fue posible porque no le cogió el auricular: “Parece un pouco unha tomadura de pelo, despois de tres anos de relación intensa (lamentablemente, non frutífera) me tería gustado despedirme persoalmente”. 
“Facerlle dano”
Lo que espera ahora del cambio de Gobierno el regidor es que ocupen la cartera de Fomento (“Con este ministro foi imposible verse, me sorprende que tivese sido alcalde, tivo unha falta de sensibilidade para A Coruña moi importante”) y la presidencia de Puertos del Estado unas personas más sensibles a las necesidades de A Coruña y que no intente utilizar estas cuestiones como “un arma partidista”. Aunque reconoció que es muy pronto para predecir nada, porque se ignora quiénes ocuparán esos puestos, un “Goberno que solo estaba pensando cómo facerlle dano ao Goberno da Coruña”. 
Otra cuestión son los Presupuestos Generales del Estado, que el PP aprobó gracias a los parlamentarios del PNV, y de los que Ferreiro admitió desconocer si cabe modificarlos “porque non eran bos para A Coruña” pero espera encontrar una hoja de ruta y arrancar compromisos para los próximos años. 
Puertos del Estado y Xunta habían acordado por su cuenta (dado que son mayoría en el consejo del Puerto) un convenio por el que el Gobierno autonómico pagaría hasta 20 millones de euros por el 51% de la propiedad de los muelles de Batería y Calvo Sotelo para “garantizar su titularidad pública” (ofreció al Ayuntamiento participar, pero este se negó) y se comprometía a la compra de una parte del de San Diego en 2027. De esta forma se conseguiría que la Solana fuera  pública. Ferreiro había rechazado de plano el acuerdo, que se había fraguado a espaldas del Gobierno local,  porque no quedaba claro cuánto del planeamiento urbanístico de los convenios de 2004 (de los que la Marea Atlántica exige su revisión por considerarlos obsoletos) se mantendrá. En Batería y Calvo Sotelo se preveía la construcción de hoteles y centros comerciales, justo al lado de Los Cantones Village a lo que había que añadir las cuatro mil viviendas de San Diego. 
Todo parecía bien atado, hasta que llegó la moción de censura, que por ahora deja el proceso en el aire: “O convenio está sen asinar e os termos poden diferir dos proxectados”. Para el alcalde, ahora comienza una nueva partida y “entramos nun xogo de dominó de fichas que van caendo unha detrás de outras”. Considera que la Xunta va a tener que adaptarse a las nuevas circunstancias porque ya no va a poder utilizar al Gobierno central como un aliado del “bloqueo” para el Gobierno de A Coruña. “Vamos a ser tres administracións con tres cores distintas”. Ferreiro confía en que eso sea positivo para redefinir los términos del protocolo y rehacer el convenio de 2004, como lleva intentando desde que llegó a María Pita.

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