jueves 02.04.2020

Ferreiro califica como “aceptable” la seguridad del carril bici metropolitano ante las críticas

Los usuarios lamentan que sea inconexo, porque crea situaciones de peligro al subirse el ciclista a la acera

Los ciclistas cometen irregularidad, al invadir el espacio reservado a los peatones| pedro puig
Los ciclistas cometen irregularidad, al invadir el espacio reservado a los peatones| pedro puig

Probablemente, el mayor avance que puede presentar el Gobierno local en su lucha por un modelo de movilidad sostenible es el carril bici. Pero no está exento de críticas por parte de los amantes del pedal, que lo tachan de poco seguro, sobre todo en los tramos en los que hay los ciclistas tienen que invadir la acera, algo que las normativas de circulación, en principio prohíben. El alcalde, Xulio Ferreiro, tuvo que volver a escuchar las críticas durante un encuentro con los estudiantes de Derecho, en el Campus de A Zapateira, la semana pasada. Allí se limitó a calificar la seguridad del carril bici metropolitano como “aceptable”.


El regidor justificó las deficiencias de la vía alegando que no es lo mismo comenzar de cero una infraestructura que tener que adaptarse a las vías ya existentes. También indicó que hay ciclistas que se sienten más seguros fuera del carril porque son novatos sobre el sillín, pero que, desde luego, la mayoría se siente mucho más seguro en el carril bici. Señaló que hay excepciones, sobre todo cuando la vía pasa por una para de bus y tiene que invadir la acera, con los peatones. La recomendación municipal es rodear la marquesina por detrás (algo que, en teoría, podría responsabilizar al ciclista en caso de accidente). Ferreiro admitió que algunos prefieren desviarse por la calzada, puesto que el carril bici no es obligatorio.


Defectuosos
Entre los más críticos con la seguridad del carril bici y, en general, con las medidas adoptadas por el Ayuntamiento a favor de la movilidad sostenible, se encuentra la asociación ciclista Crunia. En una carta abierta dirigida al concejal de Movilidad, Daniel Díaz Grandío, el presidente de Crunia, Roberto Rilo, asegura que los nuevos tramos de carril bici están “defectuosamente construidos, invaden las plataformas del bus y las aceras, las intersecciones no están bien señalizadas, en Linares Rivas en sentido entrada y salida de la ciudad es inseguro (más bien peligroso)”.


Para Rilo, la infraestructura padece muchas inconexiones, y es inseguro en general porque incumple la regla “8-80”, según la cual, los carriles bici deben estar diseñados y construidos de modo que puedan ser utilizados sin dificultad y con seguridad por personas de cualquier edad y condición física). La señalización vertical es inexistente y la horizontal es de mala calidad, con pintura que se borra.

Pagado de sí mismo
Desde Crunia también hacen una fuerte crítica a Grandío en lo personal, al señalar que “siempre ha sido bien pagado de sí mismo, justifica todas sus actuaciones y no admite críticas. A su juicio, su labor es impecable y no precisa rectificar en las obras del carril bici”. Rilo reconoce una excepción: el repentino giro que dio en la avenida de Primo de Rivera, cuando, tras una protesta de veinte personas varió el proyecto inicial. Eso supuso un sobrecoste de más de 60.000 euros.


Cuando las obras concluyan la ciudad contará con 34,8 de vías ciclables, el doble que antes del mandato de Ferreiro. Si revalida su cargo, Rilo espera que designe a un concejal de Movilidad más capacitado.

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