miércoles 25/11/20

Ferreiro se abre a cualquier fórmula para saldar la deuda por Langosteira

La cooperación del Gobierno de Pedro Sánchez con el Ayuntamiento para decidir el futuro urbanístico de los muelles ha supuesto un balón de oxígeno para el Gobierno de la Marea Atlántica.

El alcalde mostró su satisfacción por la fluidez de las comunicaciones con el Gobierno | javier alborés
El alcalde mostró su satisfacción por la fluidez de las comunicaciones con el Gobierno | javier alborés

La cooperación del Gobierno de Pedro Sánchez con el Ayuntamiento para decidir el futuro urbanístico de los muelles ha supuesto un balón de oxígeno para el Gobierno de la Marea Atlántica. “Hai tres anos eramos prácticamente un llanero solitario neste asunto e hoxe construimos consenso ao redor da nosa postura”, declaró el alcalde, Xulio Ferreiro. Pero el regidor añadió que la solución no tiene que pasar necesariamente por una condonación de la deuda de 200 millones de euros. “Non hai que pecharse a unha fórmula concreta. O importante é o obxectivo: non malvender os terreos”. Si no genera con su actividad el dinero suficiente para hacerse cargo de la deuda será necesario buscar mecanismos.
La polémica había sido azuzada por el hecho de que el Gobierno central había llegado a un acuerdo con el Puerto de Valencia, lastrado por la deuda generada por la celebración de la Copa América. Pero, como apuntó Ferreiro, “se os casos no son idénticos, as solucións non teñen que ser as mesmas”. Sin embargo, considera que la condonación de por lo menos una parte de la deuda sería positiva. De todos modos, el grupo municipal de la Marea Atlántica defenderá en el pleno del próximo lunes una moción para instar al Gobierno central a “condonar o préstamo”, pero sin que importe demasiado si la medida es realmente una condonación o una ayuda económica equivalente.
Por 20 millones de euros
Lo importante, al modo de ver del alcalde, es que la comunicación con Fomento y Puertos del Estado está siendo fluida y Ferreiro cree que existen buenas perspectivas para implantar su hoja de ruta: renegociación de los convenios de 2004, creación de un consorcio público en la que el Ayuntamiento esté representado en igualdad de condiciones y la búsqueda de soluciones. Aunque todo parece ir bien con el Gobierno central y Puertos del Estado, las relaciones siguen sin ser las mejores con la Xunta y la Autoridad Portuaria de A Coruña. Ferreiro opina que deberían sumarse al convenio pero si se niegan, por lo menos “que non poñan paos nas rodas”. Ferreiro recordó que el Gobierno autonómico iba a comprar parte de los terrenos portuarios para asegurarse de que siguieran siendo públicos: “Se estaba disposto a aportar 20 millóns de euros co Goberno de Mariano Rajoy, supoño que tamén o estará con este Goberno”.
Según el regidor, la Administración de Pedro Sánchez es consciente de las muchas deudas contraídas con la ciudad. El Gobierno de Mariano Rajoy no lo fue, evidentemente ayudado por el “boicot” que, asegura, la Xunta está imponiendo a la ciudad, así que no tiene muchas esperanzas de que su actitud mejore: “Houbo que non foi quen en tres anos de proponer ningunha alternativa. O único que lle pido ao PP é que non moleste”.
Por otro lado, mañana se celebrará un consejo de administración del Puerto para abordar las posibilidades que abre la noticia de que el Gobierno central va a sumir la deuda del Consorcio Valencia 2007. Será entonces cuando el concejal de Regeneración Urbana, Xiao Varela, presente una propuesta de resolución que espera que aprueben todos los integrantes del consejo (que incluye a Puertos del Estado, la Xunta y el Gobierno central). Para él, está muy claro: “a débeda que ten a Autoridade Portuaria é impagable polo que é preciso, ou ben condonala, ou ben procurar unha compensación económica equivalente”.
Por su parte, el BNG volverá a llevar al pleno del Parlamento la financiación del Puerto Exterior para demandar exactamente lo mismo, que “unha obra do Estado sexa financiada polo Estado e non con cargo a venda de terreos que son propiedade da cidade da Coruña”, que es lo que establecía para una parte de los muelles el “convenio da vergoña” firmado entre Feijóo y el Gobierno de Mariano Rajoy. l

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