jueves 22/10/20

El patrón del “Tabar” estuvo a punto de morir ahogado cuando trataba de localizar a su hijo

El Ideal Gallego-2011-10-09-002-e4b77b5c

 El patrón del “Tabar”, el pesquero hundido en la noche del miércoles, continúa hospitalizado y cumple hoy su cuarto día en observación. La causa es, según sus familiares, que Pedro Ángel Romay Barizo fue rescatado con los pulmones encharcados de agua y a punto de la parada respiratoria. Las mismas fuentes indican que hasta el último momento sus esfuerzos en el agua se centraron en localizar a su hijo, Sergio Romay, único desaparecido y cuya búsqueda continúa en un área cada vez más grande. El círculo más íntimo de Pedro Ángel defiende la pericia del marinero, de 51 años y amplia experiencia, y transmite su versión, que culpa al carguero maltés de la maniobra que llevó a su tarrafa al fondo del mar.

Permanece hospitalizado y le ha comentado a su entorno que la culpa la tuvo el carguero

R.L. > a coruña

El Ideal Gallego-2011-10-09-002-e4b77b5c

 El patrón del “Tabar”, el pesquero hundido en la noche del miércoles, continúa hospitalizado y cumple hoy su cuarto día en observación. La causa es, según sus familiares, que Pedro Ángel Romay Barizo fue rescatado con los pulmones encharcados de agua y a punto de la parada respiratoria. Las mismas fuentes indican que hasta el último momento sus esfuerzos en el agua se centraron en localizar a su hijo, Sergio Romay, único desaparecido y cuya búsqueda continúa en un área cada vez más grande. El círculo más íntimo de Pedro Ángel defiende la pericia del marinero, de 51 años y amplia experiencia, y transmite su versión, que culpa al carguero maltés de la maniobra que llevó a su tarrafa al fondo del mar.

Permanece hospitalizado y le ha comentado a su entorno que la culpa la tuvo el carguero

R.L. > a coruña


 El estado en que Pedro Ángel Romay Barizo ingresó en la madrugada del jueves en el Chuac era preocupante. Pese a que se esperaba que ayer recibiese el alta, el patrón del “Tabar” ha pasado su cuarta noche en observación y no es seguro que los médicos le permitan hoy regresar a su casa.
Mientras guarda silencio, son sus familiares quienes han desvelado algunos aspectos sobre el naufragio y los minutos posteriores. Así, la razón de que Romay Barizo no haya recibido todavía el alta son las secuelas que le provoca la gran cantidad de agua que ingirió, y que lo colocó al borde de la muerte justo en el momento en que fue rescatado por una de las embarcaciones que tomaba parte en el dispositivo.

Angustia > Según ha relatado en su círculo más íntimo, el patrón fue capaz de visualizar ya en el agua a dos de los tres tripulantes que lo acompañaban: José Blanco –primo y vecino suyo en Malpica– y el peruano Efraín C.C. Pero le faltaba el cuarto. La ausencia de su hijo, Sergio Romay, hizo que Pedro Ángel tratase de nadar en todas las direcciones en busca del desaparecido.
La búsqueda de Sergio aún no ha dado frutos. Ayer con las primeras luces se reanudó el dispositivo, en el que volvieron a participar medios profesionales y marineros de Malpica con sus propios barcos. Si el viernes el área de búsqueda se había extendido a la ría de Ares, ayer también se sumaron los efectivos de Protección Civil de Oleiros. La causa es que se localizaron restos del naufragio en los acantilados de la costa que une Santa Cruz y Mera.
Pero a medida que pasa el tiempo se consume la esperanza y los expertos sospechan que aún tendrán que pasar tres o cuatro días antes de que el mar “devuelva” el cuerpo del infortunado marinero.

Culpa del mercante > Pedro Ángel Romay permanece en una habitación del Chuac intentando recuperarse de sus lesiones físicas y del revés moral que supone la desaparición de su hijo. En el primer aspecto, los síntomas de la hipotermia han desaparecido y las contusiones van remitiendo poco a poco. La preocupación de los médicos es que sus pulmones no sufran secuelas por la gran cantidad de agua que había tragado.
En cuanto a su estado de ánimo, se debate entre la rabia y la resignación. Cuenta con el apoyo constante de su familia, quien defiende siempre que tiene ocasión su pericia. “É imposible que Pedro cometa ningunha imprudencia no mar. ¡Pero si estaba xa na ría, ¿cómo se explica que fose él o que embesitu o mercante?”, justificaba ayer una tía suya.
Al parecer, y a la espera que la investigación de la Marina Mercante le tome declaración, Pedro ha relatado a sus visitas que fue el “Estesky” el que varió su rumbo, al parecer al tratar de esquivar a un velero que navegaba por el otro lado.
El Chuac emitirá este mediodía un nuevo parte sobre el estado de salud del patrón del “Tabar”.

 

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