miércoles 21/10/20

El homicidio de un vecino de Orillamar llegará a la Audiencia después del verano

La muerte del septuagenario cuyo cadáver fue encontrado en octubre de 2011 tendido en el suelo de su vivienda, en el número 25 de Orillamar, llegará a mediados de septiembre a la sala de vistas de la Audiencia Provincial.

orillamar 25
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La muerte del septuagenario cuyo cadáver fue encontrado en octubre de 2011 tendido en el suelo de su vivienda, en el número 25 de Orillamar, llegará a mediados de septiembre a la sala de vistas de la Audiencia Provincial. En el banquillo se sentará la pareja de origen luso que fue detenida pasadas varias semanas del hallazgo del cadáver, que no presentaba signos evidentes de violencia pero sí tenía un golpe en la cabeza, tal como reflejó el informe de autopsia.
La jueza ha finalizado ya la investigación y de ella extrae una conclusión, que los procesados –ambos en prisión– habían intentado robar al dueño del piso donde vivían con anterioridad e, incluso, que lo habían llegado a conseguir en una ocasión, solo unos días antes del fallecimiento. Así se desprende de la denuncia que la víctima había presentado en el mes de septiembre contra la mujer cuadragenaria a la que había acogido en su casa y su compañero, diez años menor, por la sustracción de enseres personales y amenazas.
En este sentido, y en espera de que se conozca la petición de condena que la Fiscalía ya ha formulado contra ambos acusados, la jueza, en su auto de procesamiento, los vincula con un delito de homicidio y dos de robo con violencia, uno de ellos en grado de tentativa.
La instrucción habla de una fecha aproximada del crimen, octubre de 2011, pero no puede dar un día concreto, dado que el hallazgo del cuerpo se produjo después de que los vecinos alertaran de la falta del residente en el piso durante varios días.
Fueron también los habitantes del barrio quienes alertaron de la ausencia de la pareja lusa que convivía con el septuagenario, dos personas d que se dedicaban a la venta ambulante y que se había instalado en una habitación del piso donde residía la víctima.
La titular del juzgado de instrucción 7 tiene indicios de que el fallecido ofreció a la mujer un sitio en su casa para tener compañía, pero tuvo que albergar también al hombre contra su voluntad. Después del fallecimiento se descubrió que ambos acusados contaban con numerosos antecedentes por hechos violentos, por delitos de robo con intimidación, lesiones y allanamiento de morada. n

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