viernes 30/10/20

El documento recoge supuestos desvíos de fondos del IMCE por parte de Vendex

La investigación de la trama “Pokémon” también revela que Vendex desvió, presuntamente, fondos del Instituto Municipal Coruña Espectáculos (IMCE), además de emitir supuestas facturas en “b”.

La sede de la Concejalía de Cultura	pedro puig
La sede de la Concejalía de Cultura pedro puig

La investigación de la trama “Pokémon” también revela que Vendex desvió, presuntamente, fondos del Instituto Municipal Coruña Espectáculos (IMCE), además de emitir supuestas facturas en “b”. En especial, el sumario centra en las relaciones de la asesora de Cultura y responsables del IMCE, Dulce Rodríguez, y en las técnicas Ana Canosa y Ana Castro.
De acuerdo con el sumario, Castro llegó a decirle a Tutor “que ahora tiene que conformar las facturas electrónicamente” y que “ahí no pueden mentir’”, y en su momento se llegó a mostrar interés desde el IMCE en que Vendex le pagase tres facturas por importe de 10.000 euros y otras menores.
El 25 de enero de 2012 se registró una transferencia en “concepto de servicios de sastrería de confección de disfraces para la Cabalgata de Reyes por importe de 14.278,07 euros” para pagar unos trajes que se deduce que los hizo una modista ajena a Vendex. “De la conversación se desprende que (...) Vendex (...) no se quedará con el dinero de esa transferencia, tendrá que devolvérselo a Dulce Rodríguez Anido, quien a su vez, será la que pague a la sastra que hizo los trajes”, apuntan en un informe Vigilancia Aduanera, que piensan que podrían ser fondos desviados, pues los paga el IMCE a Vendex para, presuntamente, acabar en una tercera persona.
Rodríguez Anido habla en otros momentos de “dinero negro” y los agentes dicen que “parece que –Vendex– no factura todos los servicios al IMCE con IVA”, aunque sí lo hace en otra factura del 15 de mayo de 2012 por 14.312,74 euros.
El informe también hace referencia al caso de Semana Santa. Se recoge una conversación de Tutor en la que se muestra, según los agentes, la intención del empresario de “inflar” una factura al Ayuntamiento. n

Comentarios