miércoles 13.11.2019

Detenidos dos jóvenes cuando okupaban un edificio abandonado

Equipados con herramientas, los sospechosos forzaron la entrada del inmueble de la ronda de Nelle
La rápida intervención policial permitió arrestar a los sospechosos que habían intentado allanar la propiedad a plena luz del día
La rápida intervención policial permitió arrestar a los sospechosos que habían intentado allanar la propiedad a plena luz del día

Agentes de la Policía Nacional detuvieron in fraganti a dos jóvenes que trataban de allanar un inmueble abandonado a plena luz del día. Los dos sospechosos se habían acercado provistos de herramientas al cruce de la ronda de Nelle con la calle de San Jaime a las cuatro de la tarde y, sin cuidarse lo más mínimo, empezaron a forzar la cerradura y a arrancar la placa de contrachapado que cerraba una ventana a nivel del suelo. Un testigo avisó a las autoridades de lo que estaba ocurriendo y poco después, los sospechosos eran esposados. 

“Queríamos meternos para dormir”, le explicó uno de los dos detenidos en un pobre español al administrador de la finca, que había acudido inmediatamente. Ambos sospechosos son de nacionalidad marroquí, y fueron cacheados por la Policía Nacional. El responsable constató que habían inutilizado las cerraduras en su afán de irrumpir en el edificio abandonado, de dos pisos de alto.  

Sucesos reiterados
No es la primera vez que este edificio, situado en un lugar muy concurrido, se convierte en el objetivo de los okupas. De hecho el inmueble llegó a albergar cerca de cincuenta, todos de nacionalidad rumana, que llegaron a picar la acera frente al portal para poder conectar con la acometida de agua corriente. Había varios menores viviendo con ellos, los vecinos se quejaban de los olores, de las molestias y del trajín de furgonetas durante todo el día. A finales de 2017, con muchas dificultades lograron expulsarlos, pero los intentos continúan cada cierto tiempo, aunque la mayor parte de las veces consiguen expulsarlos cuando aún no han llegado a tomar posesión del edificio, como ocurrió ayer. 

“Hubo uno que subió por la fachada hasta el balcón del primer piso, y luego abrió por dentro. Ya solo les queda entrar con un helicóptero”, se lamentan fuentes cercanas. Es por eso que la empresa propietaria del inmueble decidió tapiar el acceso principal a la espera de acometer reformas más profundas. De hecho, el inmueble histórico, y que está catalogado y protegido como tal, será demolido respetando la fachada, lo que permitirá poner fin a esta serie de ocupaciones.

No es, por otra parte, un problema aislado: los dueños de los edificios en estado de abandono o de solares con la construcción paralizada, muchos de ellos empresas inmobiliarios o bancos, se han tenido que enfrentar a este problema: el de los okupas que se instalan en las estructuras. En algunas ocasiones, han llegado a ocasionar problemas de convivencia así que, para evitar problemas, lo que se suele hacer es tapiar ventanas y puertas o ponerlas de seguridad.

Comentarios