miércoles 21/10/20

Las detenciones por riñas y altercados nocturnos del 092 se doblaron en 2018

Las intervenciones muchas veces están asociadas al consumo de alcohol y los lugares de ocio nocturno

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A pesar de los locales cerrados por infracciones, el Orzán sigue siendo uno de los principales focos de la movida nocturna

Como señalan a menudo los expertos la problemática de la seguridad cambia dependiendo de la época del año, e incluso del día de la semana. Por eso un foco de inseguridad suele asociarse con la movida nocturna, que implica alcohol, drogas y una diversión no siempre responsable. La violencia interpersonal es una de sus consecuencias más desagradables y durante el año pasado se incrementaron de forma notable, doblándose el número de detenciones por riñas y altercados, según fuentes de la Policía Local que, debido a los fuertes recortes de plantilla de la Nacional, se ha venido encargando cada vez más de labores propias de seguridad ciudadana.


En total fueron cerca de 30 casos, algunos muy graves, como el del 28 de enero, cuando agentes de la Policía Local detuvieron a un joven de 19 años como sospechoso de haber apuñalado por la espalda a otro de 26 años en la calle del Orzán. Junto al principal sospechoso, que lucía la cazadora de la víctima, detuvieron a su acompañante, también de 19 años, un español que ocultaba el arma del delito. El autor de la agresión, de origen colombiano, contaba con varios antecedentes penales. En cuanto a la víctima, un joven de origen peruano, fue ingresado en el Complejo Hospitalario Universitario, de donde fue dado de alta poco después.


Armas y drogas
En realidad, las detenciones practicadas por el turno de noche de 092 por una causa u otra, crecieron un 36% con respecto a 2017 (45), aunque en esa cifra se incluyen también los delitos de violencia de género y doméstica. Por otro lado, también han crecido las intervenciones en los que los policías municipales han confiscado drogas o armas blancas a los sospechosos. La mayor parte, en el entorno del ocio nocturno del Orzán pero se han dado episodios en prácticamente todos los barrios de la ciudad.


En cambio, otros problemas asociados con el alcohol, como es el peligro de consumirlo para luego ponerse al volante, se han reducido sensiblemente durante el año pasado. Es un hábito sobre el que las autoridades inciden año tras año, pero que dista mucho de haberse solucionado: de hecho, en 2018, la unidad de distritos nocturna de la Policía Nacional descubrió casi 260 infractores (alcoholemia penal), mientras que en 217 se había descubierto uno al día.


Locales de ocio
Donde la Policía Local ha conseguido grandes éxitos ha sido en los locales de ocio nocturno en sí, que muchas veces se convierten en los focos de los problemas de molestias e inseguridad que denuncian los agobiados vecinos. Estos han colaborado a través de la asociación Ensenada del Orzán que ha presentado cerca de 200 denuncias por escrito: el resultado fue el cierre de una docena de locales en menos de dos años. “No hay otro remedio”, comentan desde la asociación.


Aseguran que antes se limitaban a llamar por teléfono a la Policía Local cuando consideraban que un local excedía el nivel de ruido permitido: “Pero no servía de nada”. No siempre los agentes se presentaban, pero cuando lo hacían, a veces simplemente conminaban a los propietarios a que bajaran el volumen. Poco después, volvían las molestias. “Las cosas hay que hacerlas bien, así que decidimos moverlo todo por escrito: no solo denunciarlo, sino también pedir mediciones”, aclaran.

Es posible obligar a cerrar a un local con las sanciones, aunque la concejala de Seguridad Ciudadana, Rocío Fraga, recuerda que recurren a triquiñuelas, como cambiar la titularidad del local. Sin embargo, controlar a sus clientes es mucho más difícil para las autoridades. l

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