Miércoles 22.05.2019

Denuncian que los menores esnifan antisépticos como parte del botellón

La asociación ecologista Arco Iris denuncia una nueva costumbre que están adoptando los grupos de menores que participan en el botellón de los jardines de Méndeza Núñez, la de inhalar antisépticos.

La asociación ecologista Arco Iris denuncia una nueva costumbre que están adoptando los grupos de menores que participan en el botellón de los jardines de Méndeza Núñez, la de inhalar antisépticos. Los ecologistas aseguran que se trata de un producto que se repartió durante la última campaña de la gripe A para la desinfección de manos por el personal médico en centros sanitarios y que es “extremadamente nocivo para la salud”. En la propia etiqueta figura que la inhalación de sus vapores puede provocar “mareo y somnolencia”.

Desde María Pita se promueve un foro de debate para encontrar un modo de afrontar el problema

Según parece, inhalar sustancias tóxicas es algo propio de bandas latinas y se ha puesto de moda entre los jóvenes coruñeses porque tienen un acceso fácil y barato a ellos, mientras que no pueden comprar alcohol hasta los 16 años. Arco Iris ha enviado una advertencia al gobierno municipal sobre la gravedad de lo que está ocurriendo en Méndez Núñez y de lo urgente que es controlar el acceso al botellón de los menores de edad. De no hacerse así, los ecologistas creen que es posible que el antiséptico pase a formar parte de la “gran variedad de drogas presentes en el botellón, algunas hasta ahora desconocidas para nuestros jóvenes, pero muy corrientes en Suramérica, como pegamentos y disolventes”.

La petición de Arco Iris se suma a la del grupo municipal socialista, que el próximo lunes llevará al pleno una moción en la que exigirá al Ayuntamiento medidas urgentes.

El punto en el que se centra la polémica es “la presencia masiva de menores” en este fiesta nocturna, que se unen a los adultos en el consumo de alcohol. Los socialistas aseguran que “es habitual que un gran número de niños de entre 12 y 14 años consuman alcohol las noches de jueves y viernes y sábado sin que se tomen medidas que impidan su participación”.

Un plan > Precisamente, a mediados del mes de marzo el concejal de Juventud, Fran Mourelo, había anunciado un plan global antibotellón para el que había pedido el apoyo de los grupos de la oposición y había creado, junto con la Fundación María José Jove, el programa Educa Saúde, para animar a los menores a adoptar hábitos de ocio saludables. A más largo plazo, el Ayuntamiento está organizando un foro de debate con representantes vecinales y estudiantiles, así como partidos políticos, con el objetivo de crear una hoja de ruta que permite eliminar el botellón.

De ahí que el teniente de alcalde, Julio Flores, manifestase en tono irónico que “este repentino interés del PSOE nos anima a seguir trabajando”. El primer teniente de alcalde reconoce que el fenómeno exige tomar medidas porque “si entendemos que los menores no pueden beber alcohol en un local de hostelería, no parece razonable que lo hagan en la vía pública”.

Pero atajar el problema resulta complicado. Primero, porque el propio Flores reconoció que la gran mayoría de los que acuden al botellón son adultos, aunque el porcentaje de menores sea significativo “en determinados días, del orden del 30%, de menores”. Así que evitar que los menores participen de esta forma de ocio no supondría en absoluto eliminarlo. Hay que tener en cuenta que aunque existe una ley de prevención de consumo de alcohol que fue aprobada por la exconcejala coruñesa, exconselleira de Sanidade y actual secretaria general de Sanidad, Pilar Farjas, esta solo habla de menores, y no prohíbe beber en la calle a los adultos. El Ayuntamiento también ha descartado la opción de crear un botellódromo.

El Ayuntamiento anunció también que se instalarían cámaras de vigilancia en los jardines para evitar actos de vandalismo como los que arruinaron el reloj floral, pero el nuevo jefe de la Policía Local, José Antonio Brandariz, calificó el botellón de “fenómeno social” y advirtió de que sería difícil eliminarlo con medidas coactiva.

De ahí que el plan que presentara Mourelo incluía opciones de ocio para atraer a los jóvenes a otras actividades más sanas. Llamado Nocturnia, comenzó a mediados de marzo y ofrece 1.500 plazas en más de 60 actividades deportivas, artísticas, lúdicas y formativas. Pero esta medida tampoco es novedosa: el bipartito municipal ya había lanzado el programa “Noitenova” con la misma intención, sin que se percibiera un descenso en la asistencia al botellón.

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