sábado 31/10/20

Los demandantes de vivienda protegida priorizan ahora el alquiler a la compra

La lista que maneja el IGVS muestra que la mayoría de los solitantes coruñeses han cambiado de intereses este año

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Novo Mesoiro es uno de los pocos barrios con pisos protegidos | Javier Alborés

El Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) hizo una limpieza en sus listas de demandantes de vivienda el año pasado pero las expectativas de los coruñeses ya habían comenzado a cambiar antes. Si hasta hace unos años la mayoría de los solicitantes de un piso de protección autonómica tenían la intención de asumir una hipoteca, a punto de finalizar 2017 el alquiler es la predilección de los vecinos de A Coruña que desean independizarse. Más de 1.400 personas demandan un arrendamiento en cualquiera de las diferentes modalidades que plantea el organismo de la Consellería de Infraestruturas e Vivenda.

Solo 273 coruñeses aparecían inscritos esta semana en el registro de demandantes del IGVS como potenciales compradores de un piso. La mayoría de ellos, un total de 123, permanecen en la lista para acceder a una vivienda de Protección Oficial de Promoción Pública. Otros 96 pretenden conseguir propiedad en una promoción privada de régimen general y el resto de los interesados se distribuyen en otras categorías.

Si bien es cierto que sigue existiendo una demanda esta ha caído en picado. A pesar de que los expertos señalaron en diversas ocasiones a este diario que a priori parece lejano el asumir como propia la tendencia europea a vivir toda la vida de alquiler y no ser propietario, a estas alturas la gran mayoría de las personas que recurren al Gobierno gallego –sin contar aquellas que se encuentran en riesgo extremo y que se canalizan por otras vías– lo hacen para intentar que este les facilite un apartamento en régimen de alquiler. Más de 1.400 (1.424) personas ven esa como su posibilidad para independizarse o asumir una cuota mensual más ajustada que la actual.

El 94,8% de los vecinos (1.351) del municipio que optan por concurrir a las viviendas de protección oficial de promoción pública esperan su oportunidad para mudarse sin ser dueño.

Este cambio de estrategia de los coruñeses a la hora de acceder a una vivienda puede deberse a la falta de movimiento en el parque inmobiliario de protección en años, en donde quizá sea más sencillo encontrar una vivienda con inquilinos de rotación teniendo en cuenta que apenas se inician obras en la ciudad y no existe ninguna edificación en marcha destinada al programa de la Xunta. Una de las posibles explicaciones está en la reducción del poder adquisitivo de muchas familias, que hoy por hoy no podrían asumir un crédito inmobiliario. Hay 372 personas que permanecen en la modalidad de alquiler con opción a compra.