jueves 3/12/20

Los coruñeses no fallan a la tradición y acuden de forma masiva al desfile de Carnaval

“Los infieles de Sismundi” lograron el premio al vestuario y la coreografía y “Bribeslyhills” fue la carroza galardonada

La festividad del Carnaval inundó la ciudad con el tradicional desfile pero también con gente que se disfrazó para trabajar, campañas promocionales de los bares o espectáculos organizados por el Ayuntamiento. | quintana/javier alborés/patricia g. fraga
La festividad del Carnaval inundó la ciudad con el tradicional desfile pero también con gente que se disfrazó para trabajar, campañas promocionales de los bares o espectáculos organizados por el Ayuntamiento. | quintana/javier alborés/patricia g. fraga

El Carnaval sigue gozando de una salud envidiable en A Coruña porque los vecinos le son muy fieles. El éxito de la tradición quedó demostrado ayer durante el desfile de comparsas, que congregó a miles (35.000 según el Ayuntamiento) de mayores, niños y jóvenes en los Cantones.

Algunos turistas se sorprendían porque “aquí parece que se celebra más esta fiesta”. Poco después de las 21.30 horas trascendía que la comparsa “Los infieles de Sismundi” logró el premio al mejor vestuario y a la coreografía más trabajada y que la carroza seleccionada por el jurado fue la de “Bribeslyhills”, correspondiendo a cada agrupación 1.500 euros. 
En las agrupaciones que formaban parte del recorrido y del concurso no había duda de la fidelidad a esta cita, pero los visitantes se toparon con que en las calles los viandantes de paisano se mezclaban con otros que conformaban una rica fauna de mariquitas, tiburones, abejas, dinosaurios, unicornios y tortugas (ninja) con total normalidad.


Todos los animales, y los que iban ataviados con otras vestimentas, esperaron para ver el recorrido de las carrozas y las agrupaciones. La encargada de abrir la marcha fue “Pantaleón”  –que quedó de tercera en el certamen de vestuario y coreografía– con sus miembros disfrazados con trajes típicos rusos y un montaje con mensajes de apoyo a las mujeres como “No es no”.


Los “Armatroulas” echaron mano de la mecánica y la ingeniería para crear unos trajes de flor cuyos pétalos se pudiesen abrir y cerrar divirtiendo al gentío. Entre flora y arcoiris, este año tuvieron protagonismo los piratas por partida doble: unos más al estilo Jack Sparrow y otros más conservadores. Del mar cargados de pompas también llegaron Bob Esponja, Calamardo, Arenita y compañía y los socios de la Casa de Andalucía se decantaron por quedarse en tierra y vestirse de “Tío Jozé”, en referencia a una bebida.


Hubo indios, trajes regionales bolivianos, chinos celebrando el año nuevo... Pero si una propuesta sorprendió al público, tanto por el baile como por los disfraces y por el montaje de escenarios fue la de “Los infieles de Sismundi” y el espectáculo “La vuelta al mundo de Willy Fog”. 


Celebraciones para todos 
Aunque el acto más relevante de la jornada carnavalera fue el desfile, los ánimos de fiesta madrugaron y se vieron desde primera hora de la mano de las placeras de mercados como la plaza de Lugo o Monte Alto, dos ubicaciones en las que hubo degustación de dulces típicos. 


El entorno de la plaza de Lugo fue, de hecho, uno de los puntos neurálgicos de la jornada ya que acogió unos talleres infantiles integrados en las Jornadas Lacónicas y, ya en la zona peatonal, muchas personas disfrutaron del espectáculo “Futurismo galáico”, en el que la compañía Tchyminigagua sorprendió con acrobacias sobre unos patines especiales.


Las celebraciones recorrieron toda la ciudad y por ejemplo varios locales de hostelería del barrio de Novo Mesoiro se unieron para proponer a los vecinos una ruta de pinchos con productos típicos.

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