Miércoles 20.03.2019

A Coruña perdió el 24% de su pequeño comercio en los últimos diez años

El sector, preocupado por las bajas de autónomos, advierte de que este año también se presenta muy complicado

En la localidad conviven los negocios abiertos con bajos comerciales abandonados, sobre todo en los barrios periféricos | patricia g. fraga
En la localidad conviven los negocios abiertos con bajos comerciales abandonados, sobre todo en los barrios periféricos | patricia g. fraga

Cansados de pedir a las Administraciones públicas un apoyo real a uno de los pilares fundamentales de la economía coruñesa ante la retracción del consumo sin obtener respuesta, los miembros de la Federación Unión Comercial Coruñesa (FUCC) y de la Asociación de Autonómos de Galicia (ATA Galicia) hicieron público ayer un preocupante estudio sobre el sector que pone de manifiesto que la crisis sigue siendo muy real para estos empresarios. Entre 2008 y 2018 desaparecieron 1. 295 empresas, de las que unas 800 eran comercios de proximidad. Según estos cálculos, los autores del informe revelan que la caída de este tipo de negocios ha sido de algo más del 23% de lo que existía al inicio de la recesión.

El pequeño comercio de A Coruña no está para bromas y las distintas asociaciones de los barrios lo han repetido por activa y por pasiva en estos años, avisando de que por ejemplo las políticas municipales no les están ayudando a levantar cabeza.
Ahora ya no solo se centran en el último mandato sino que hacen un ejercicio de memoria al calcular que desde que arrancó la crisis en 2008 hasta finales del año pasado se dieron de baja unos 800 establecimientos comerciales –entendiendo como tales también los de hostelería–, es decir, un 23,9% del número total de aquel momento.

Los carteles de “Se alquila”, “Se vende” o “Se traspasa” que pueblan los escaparates de distintas zonas de la ciudad dan fe de que el estudio de la FUCC y ATA Galicia refleja a pies juntillas la realidad. Con la clausura de las firmas, estiman que se perdieron 521 autónomos de persona física, se redujeron en casi un 54% las sociedades anónimas y “nadie ha evitado el cierre de 160 empresas de responsabilidad civil”.

Factores variados
Ante esta situación, y sin personalizar del todo el destinatario de la reclamación aunque se sobreentienda, las dos agrupaciones reclaman un plan de choque urgente que ayude a evitar “la continua desaparición de establecimientos comerciales de proximidad, la destrucción de empleo y, sobre todo, el desolador deterioro que padece nuestra ciudad”. Así lo recalcan porque los empresarios son perfectamente conscientes de que son uno de los ámbitos que sustentan la economía local, que pivota mucho en los servicios (algo que, de hecho, preocupa a colectivos como la Cámara de Comercio por la reducción del peso de la industria en el área metropolitana).


Respecto a los por qué de las dificultades de supervivencia, los autores del estudio hablan del auge del comercio por internet, de los nuevos hábitos de consumo o de que la recesión no acaba de pasar, pero también mantienen a las grandes superficies –que ven “excesivas”– como uno de sus principales enemigos.

Temor a otro bajón
“Los diferentes gobiernos municipales no han hecho nada”, lamentaba ayer, tras hacer público el documento, el presidente de la FUCC, Adolfo López, que criticó que tengan que ser los propios empresarios los que hagan este estudio cuando le correspondería al “Ayuntamiento hacer análisis trimestrales o mensuales a nivel local” para intentar generar políticas que reduzcan los daños. En el escrito se deja claro que especial preocupación causa el hecho de que los datos del municipio “son aún mucho más negativos que en el resto de Galicia”.


Respecto a las expectativas para este año, el representante incide en que el consumo no es mayor y las estadísticas que manejan les dicen que la situación irá “a peor”, incluso en la hostelería que es la que más proyectos estrena. Además, observan con temor una nueva oleada de bajada del consumo que ya se nota en países como Alemania.

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