martes 26/1/21

A Coruña está en camino de llegar a las municipales sin presupuesto

Los plazos para la aprobación de las cuentas ya hacen imposible que entren en vigor a principios del próximo año 

Los presupuestos para 2018 se aprobaron en el pleno en febrero | aec
Los presupuestos para 2018 se aprobaron en el pleno en febrero | aec

Los presupuestos para el próximo año se presumen como los que más tardarán en aprobarse, tanto que se podría llegar a las elecciones municipales sin ellos. El retraso en la negociación –relacionado con el interés del Ayuntamiento por tratar previamente las inversiones con cargo al remanente de 2017–, el periodo necesario para que se dé luz verde a las cuentas y la campaña electoral parecen abocar a la ciudad a tener los presupuestos prorrogados durante, al menos, la mitad del año.

Desde la llegada de Marea Atlántica a María Pita las cuentas no se han aprobado en tiempo y forma ni un solo año y tampoco lo harán en esta ocasión. Los plazos para la tramitación del documento, que debe pasar por comisiones y juntas de gobierno, presentarse en el pleno para su aprobación inicial y superar una fase de exposición pública y alegaciones antes de su visto bueno definitivo hacen que resulte imposible que entre en vigor el 1 de enero

El alcalde quiere tratar antes las inversiones del remanente de 2017


Hace un mes, la concejala de Hacienda, Eugenia Vieito, consideraba factible que se celebrase antes del 31 de diciembre una sesión en la que la corporación aprobase el presupuesto de forma preliminar. Sería una forma de actuar similar a la de años anteriores, cuando a los grupos de la oposición con los que no se negocian las cuentas –el Partido Popular y el BNG– se les dio de margen apenas dos días para estudiar la documentación. Tanto populares como nacionalistas ya han manifestado su esperanza de que no se repita esta situación, pero el paso de los días sin avances no parece un buen presagio. Aun así, aunque esta fuese la fórmula escogida, los tiempos de gestión harían que no fuese hasta febrero cuando la ciudad podría contar con nuevo presupuesto. 

La previsión de la concejala, además, contrasta con la anunciada intención del alcalde, Xulio Ferreiro, de que antes que los presupuestos se traten las inversiones del remanente. Para poder invertir esos 15,1 millones es necesario que el Ayuntamiento cumpla con el periodo medio de pago a proveedores establecido por ley, algo que no ha sucedido en los últimos ocho meses, pero que aún podría ocurrir. De no lograrlo, el equipo de gobierno tendría que incluir en los presupuestos del próximo año parte de las obras que pensaba hacer con cargo al remanente. La espera por saber cómo se resuelve esta cuestión impide que la Marea pueda cerrar ya el capítulo de inversiones.

El peor de los casos llevaría a los coruñeses a tener unas cuentas prorrogadas hasta más allá de la mitad de 2019. Porque las elecciones municipales pueden jugar un papel crucial en las negociaciones, toda vez que el actual Gobierno local necesita del apoyo de buena parte de la corporación para sacar el proyecto adelante. De retrasarse hasta mayo los acuerdos para una aprobación en el pleno sería el nuevo equipo de Alcaldía resultante de los comicios el encargado de que se diese luz verde a las cuentas de la ciudad.

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