lunes 14.10.2019
Unos 19.000 coruñeses disfrutaron del gran desfile de carnaval por los Cantones

A Coruña baila disfrazada bajo el sol como si fuera Río de Janeiro

En un carnaval normal, los coruñeses miran al cielo y se encomiendan al dios Momo para no pasar demasiado frío y para evitar la lluvia. Este año no fue así. Las plegarias no hicieron falta y el buen tiempo permitió asistir a un colorista desfile de carnaval.

A Coruña baila disfrazada bajo el sol como si 
fuera Río de Janeiro

En un carnaval normal, los coruñeses miran al cielo y se encomiendan al dios Momo para no pasar demasiado frío y para evitar la lluvia. Este año no fue así. Las plegarias no hicieron falta y el buen tiempo permitió asistir a un colorista desfile de carnaval. Y es que A Coruña decidió ponerse el disfraz de Río de Janeiro y ofrecer un radiante sol a participantes y público.
La gran comitiva atravesó los Cantones y La Marina para llevar a María Pita a las comparsas y los personajes que se jugaban ayer los premios del concurso municipal. Finalmente, Kilomberos se hizo con el primer premio en el concurso de vestuario y coreografía, mientras que Os Mesmos de Sempre (“Vuela con Os Mesmos”) se hicieron con el galardón principal en la categoría de carrozas. Pantaleón, Los Infiles, Armatroulas y El Justiciero completaron el podio de cinco en cuanto al diseño de los disfraces y sus bailes, mientras que en lo que respecta a las espectaculares carrozas que se vieron el palmarés lo completaron “Vikingo” (también de Pantaleón), “King Kong e indígenas” (Falcatruada), “Desviado das Mariñas” (Estación con tren) y “Bandolero” (El Justiciero).iroga.
Unas 19.000 personas, según fuentes del Ayuntamiento, acompañaron a las comparsas en su recorrido hasta María Pita para llenar de música y colorido las calles de la ciudad.
Mientras en el centro del desfile se podían ver desde personajes recién salidos de la máquina del tiempo procedente de los años 80 a trogloditas llegados de los primeros años de la historia. Y si algunos reivindicaron el transporte ferroviario, otros apostaron por el aeroportuarios y alguno prefirió darse a la buena vida del surf y la playa.
Pero el arte de los coruñeses no se quedó solo entre las vallas que delimitaban el recorrido de las carrozas y las comparsas. En su espíritu “choqueiro 100%” fueron muchos los que tiraron de ingenio y capacidad artística para dar color también desde fuera del concurso. Así, Un Donald Trump se encargaba de cubrir el evento con su “cámara”, mientras superheroes, minions, payasos o insectos observaban con atención. Tras ello llegó la función de los apropósitos en el circo instalado por el Ayuntamiento en María Pita, que se encargó de poner el broche hasta el siguiente día grande. El día de los choqueiros.

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