miércoles 17.07.2019

Coronel Cerviño se deteriora a la espera de una reforma anunciada

El anterior Gobierno local proyectó invertir 180.000 euros en este espacio de titularidad privada

Muy pocos coruñeses saben de la plaza del Coronel Cerviño. Enclavada en una zona poco transitada de Monte Alto, en realidad no es más que un desnivel entre la calle del mismo nombre y la del General Caridad Pita, con unas grandes escaleras que salvan lo que de otra manera habría sido un callejón en desnivel. Por ese mismo motivo, su estado lamentable es objeto de duras críticas por parte de los vecinos: “Tenemos la peor plaza de A Coruña”. El Gobierno de la Marea Atlántica reconoció su mal estado y tenía en cartera un proyecto de reforma de 180.000 euros, que no pudo ejecutar antes de perder las elecciones.

Lo único que hicieron desde la antigua Concejalía de Regeneración Urbana fue demoler una de sus escaleras, que corría peligro de desplome. La razón del retraso, como explicó en su día el edil responsable, Xiao Varela, es que la plaza del Coronel Cerviño es un caso “moi particular” dentro de Monte Alto porque su responsabilidad es privada. Concretamente, de la junta de compensación que ejecutó ese polígono y que no lo hizo adecuadamente. Es decir, que esa plaza, aún siendo pública, fue un proyecto privado que forma parte de la construcción de los bloques de viviendas que la rodean, y que los empresario tenían la obligación de hacer. El Gobierno de la Marea Atlántica no podía intervenir de manera directa, sino que tiene que exigir a la junta de compensación que cumpla con su deber. En el caso de la plaza del Coronel Cerviño, la junta no está recibiendo las notificaciones municipales, ni haciéndose cargo de sus responsabilidades. El Ayuntamiento puede ejecutar de manera subsidiaria pero solo después de un proceso largo. Se redactó un proyecto de demolición de 80.000 euros y otro de reforma de 180.000 que es el que queda por ejecutar.

Notificaciones desoídas
Mientras, los vecinos denuncian de todo: tráfico de drogas, vagabundos y jóvenes que se dedican a beber y a llevar a cabo actos vandálicos, sin tener en cuenta a los dueños de los perros que los llevan allí a hacer sus necesidades y que no se preocupan por recoger las heces de los canes. La maleza ha crecido por doquier y los operarios municipales cubren con chapas los accesos.


Los vecinos están preocupados porque el mal estado de la plaza empeora en verano, cuando la temperatura y la sequedad empeora por los olores, los mosquitos y las moscas. Y además, están las ratas: “Tengo vecinos que no pueden abrir las puertas de sus viviendas por temor a que entre una rata”, asegura una residente. Para muchos de ellos, la de Coronel Cerviño es la peor plaza de toda la ciudad.

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