sábado 5/12/20

Continuos ataques a los camiones de Cespa bloquean la recogida de basuras

A pesar de la vigilancia policial, la huelga de la planta de reciclaje de Nostián está convirtiendo la recogida de la basura en A Coruña en un trabajo tan peligroso como sucio. 

las bolsas de basuras rebosan desde hace días los contenedores en las calles pedro puig
las bolsas de basuras rebosan desde hace días los contenedores en las calles pedro puig

A pesar de la vigilancia policial, la huelga de la planta de reciclaje de Nostián está convirtiendo la recogida de la basura en A Coruña en un trabajo tan peligroso como sucio.  La empresa concesionaria de este servicio, Cespa, contabilizó ayer tres ataques a los camiones de recogida, cuyos parabrisas fueron destrozados a pedradas por individuos encapuchados. Cada vez que eso ocurría, el vehículo averiado tenía que ser sustituido por otro con escolta policial, lo que retrasaba el trabajo. El resultado fueron toneladas de basura sin recoger.
El primer ataque tuvo lugar a las 01.25 horas en la calle de Vicente Alexandre, donde un peatón rompió las ventanillas del piloto y el copiloto cuando estaban descargando un contenedor. Cuando faltaban diez minutos para las cuatro de la madrugada, un camión cisterna que baldeaba los accesos a las playas cerca de Las Esclavas recibió una pedrada en la luna delantera y veinte minutos más tarde, otro camión fue apedreado cuando iba entrar en la planta de reciclaje. Otros contenedores fueron claveteados para que no pudieran abrirse.
Para evitar que esta situación de huelga se prolongue, la corporación municipal y el consorcio de As Mariñas presionaron para que ayer volvieran a reunirse en torno a la mesa de negociaciones la dirección de Albada, la empresa concesionaria de la planta de reciclaje de Nostián, y el comité de empresa, cuyo conflicto laboral se presupone origen de estos actos vandálicos. Pero las sillas apenas habían tenido tiempo de calentarse cuando los negociadores se levantaron de ellas tras solo diez minutos.
La razón es la misma de siempre: los once trabajadores que despidió la empresa y para los que el comité reclama la readmisión. Ocho fueron despedidos por el descenso de la carga de trabajo, mientras que el de los otros tres fue un despido disciplinario. Según fuentes de Albada, uno de ellos se ausentó de su puesto durante un mes sin dar explicaciones ni aportar ningún justificante, y las autoridades han dictaminado ya que su despido y el de otro compañero, fue justificado. “Pero ahora quieren que vuelvan los otros ocho más uno”, señalan desde la patronal.
Además, los trabajadores se niegan a aceptar una rebaja en las actuales condiciones que marca su convenio. Después de ceder el aumento del 8% en cuatro años para la paga por una congelación, retiraron la oferta cuando la empresa mantuvo que la congelación sería tan solo por lo que resta de año. Para los trabajadores es una treta que les expone a un recorte posterior, para la empresa, es un buen trato en los tiempos que corren “con recortes brutales de sueldo”.

riesgo para la salud
Pero mientras que Nostián y su conflicto quedan lejos para el ciudadano de a pie, las toneladas de basura que se acumulan en los contenedores sí que le resultan más cercanas. La asociación de vecinos de Atochas, Monte Alto y La Torre ha sido la primera en protestar por esta situación: “Estamos a falar de bolsas de lixo que se amorean ao redor dos colectores de lixo, suciedad, malos olores que son foco de infección, podendo desembocar nun grave risco para a saúde pública”.
Negreira ya había pedido en varias ocasiones a las partes en conflicto que trataran de buscar una solución y recordó que el Ayuntamiento invierte 20 millones de euros al año en este servicio. Por su parte, el presidente de   la Unión de Comercio Coruñesa (UCC) recuerda que la huelga de Albada “Perjudica gravemente  a los intereses del comercio, castigado por la crisis económica. Basura en las calles, quemas de contenedores... Son actos que finalmente pagamos ciudadanos y comerciantes” .

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