sábado 24.08.2019

Los conductores denuncian que la zona peatonal de La Marina es un tramo “muy peligroso”

Proponen que se habilite una ruta alternativa por el túnel durante los grandes eventos veraniegos 
Varias personas cruzan por La Marina, con un bus al fondo | quintana
Varias personas cruzan por La Marina, con un bus al fondo | quintana

Desde que O Parrote se convirtió en una zona semipeatonal, hace más de dos años. Desde entonces la gran explanada es compartida por peatones y transporte público, que circulan al mismo nivel. Estos días, con el buen tiempo y con el reclamo de las numerosas actividades veraniegas, la zona se llena de gente dispuesta a disfrutar del tiempo libre, haciendo más difícil el trabajo de los conductores de autobús. Por eso el presidente del comité de empresa de Tranvías, Alberto Couselo, asegura que “es una queja de gran parte de los conductores. La Marina es un tramo muy peligroso”. 

Los choferes alegan que “hay días en los que hay un montón de gente en una zona que transitan a al vez y buses y peatones en el mismo espacio, exactamente, y con prioridad para los peatones”.   Recuerdan que la reacción de un autobús ante un imprevisto es siempre más lenta que otro vehículo, por la gran masa de los autobuses, y que muchas veces el peatón es imprevisible: un niño cruzando la calzada o un transeúnte a bordo de un patinete eléctrico pueden causar un siniestro grave, así que los choferes se sienten inseguros al cruzar este tramo de acceso restringido por el que también circulan taxis y algunos vecinos con permisos, así como los vehículos de carga y descarga a determinadas horas. 

En invierno, sin problema 
La solución que propone Couselo, que se adoptaría solo con ocasión de los grandes eventos que convocan a miles de personas a la explanada de O Parrote es que se habilite una ruta alternativa. .”En invierno no tienes problema, y en verano habrá días en los que haya que ir por el túnel”. Esta media se adopta a veces con ocasión de un evento deportivo, alterando las paradas, así que no se trata de una medida tan innovadora, sino solo de ir más allá para la mejora de la seguridad. Couselo insiste: “Cuando hay una afluencia de gente muy grande en La Marina lo vuelve peligroso”. 

No sería la primera sugerencia sobre La Marina que recibiría el Ayuntamiento. Una de las reivindicaciones de los vecinos de Monte Alto y la Ciudad Vieja es justo al contraria: que, en caso de  un accidente que dejara fuera de servicio el túnel de La Marina, se pudiera circular por superficie, actualmente restringida al transporte público, bicicletas y algunos vecinos. El Gobierno de la Marea Atlántica siempre se negó aduciendo que sería un retroceso dejar que el vehículo privado invadiera un terreno ganado con tanto esfuerzo para el peatón. Pero el nuevo concejal de Movilidad, Juan Díaz Villoslada, se mostró abierto a estudiar si necesario habilitar alguna alternativa en situaciones, más que puntuales, excepcionales: “No lo descarto, pero antes de dar una opinión favorable tenemos que hacer un análisis muy técnico de cómo dar soluciones de emergencia”.

Una de las razones por las que el Ayuntamiento a estos cambios es porque alterar las reglas podría confundir a los conductores y aumentar el número de sanciones a vehículos despistados que se internan sin permiso y son detectados por las cámaras. Cerca de 22.000 infracciones (más de 60 al día) detectó la Policía Local a través de las cámaras de La Marina el año pasado, una cifra muy alta, pero que, aún así, supuso una reducción significativa respecto a 2017. 

Sin embargo los vecinos de la zona, especialmente los de la Ciudad Vieja, sienten que el cierre de la avenida de La Marina les ha aislado en cierto modo del resto de la ciudad.

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