miércoles 16.10.2019

Condenan a tres años de cárcel al okupa acusado de atracar a otro

Con la ayuda de un cómplice, que apuñaló a la víctima, trataron de hacerse con su prestación social del paro

El juicio se celebró en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial | quintana
El juicio se celebró en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial | quintana

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial condenó a tres años y cinco meses de cárcel a B.M., un senegalés de 29 años, por atracar a una persona en el interior de una vivienda en la que residía como okupa, según el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). Se considera acreditado que el condenado y un cómplice (que se halla huido) planificaron robarle a la víctima, que había vivido con ellos, los 700 euros que cobraba todos los meses de prestación del INEM. El Ministerio Fiscal había pedido 14 años de prisión para los dos okupas por un delito de homicidio en grado de tentativa y otro de robo con violencia para este individuo, que cuenta con antecedentes por atentado e intento de violación.


Los hechos se produjeron el 14 de marzo de 2017, cuando los encausados supuestamente invitaron a la víctima a la vivienda que habían ocupado ese mismo año. Tras una discusión sobre un cuchillo, se abalanzaron sobre él. La víctima consiguió derribar a B.M. e inmovilizarlo en el suelo, circunstancia que fue aprovechada por el individuo que se haya fugado para sacarle el dinero del pantalón. En el transcurso de la pelea, la víctima fue apuñalada en el hemitórax izquierdo, pero logró huir y pedir ayuda.


Es significativa la declaración de los policías nacionales  que afirmaron que la víctima fue atendida por varios viandantes  que les indicaron que “los autores fueron dos personas que habían salido a la carrera”. Los viandantes le dieron la descripción física de los autores señalando que uno era de raza negra, fuerte, no muy alto (descripción que coincide con la del acusado) y otro sudamericano, alto, delgado y de tez clara. 
Insultos raciales 


La víctima compareció por videoconferencia y aseguró que reconocía a M.B., con quien había convivido un tiempo en la vivienda ocupada y confirmó que, cuando regresó a ella, le recriminó que había robado un cuchillo y le llamó “negro de mierda”, tras lo que comenzó la pela. 


Por su parte, el condenado negó en todo momento los hechos durante el juicio. “No conocía a I.K.B. –la víctima–ni al otro acusado, no los había visto en mi vida, el día que pasó eso yo estaba trabajando en el puerto, yo nunca he robado a nadie; la policía me detuvo un día sin darme explicaciones y llevo desde entonces en prisión”, había declarado. 


Por su parte, M.B. sostuvo en todo momento que él “no había hecho nada”, que tan solo lo habían detenido “por ser negro” y se mostró un estado de ánimo bastante exaltado durante todo el juicio, de manera que el juez tuvo que llamarle al orden en varias ocasiones.

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