Miércoles 19.06.2019

El comité de Alcoa asume ya que no habrá estatuto antes del ERE

El despido masivo se hará efectivo el uno de julio, y por el momento solo existe una oferta vinculante

Las industrias electrointensivas gallegas se manifestaron el sábado para reclamar un nuevo estatuto | quintana
Las industrias electrointensivas gallegas se manifestaron el sábado para reclamar un nuevo estatuto | quintana

Alcoa se adentra en su fase final, a menos de un mes para que se ejecute el ERE, programado para el uno de julio. El presidente del comité de empresa de la planta herculina, Juan Carlos Corbacho, ignora si el fondo alemán Quantum Capital Partners está dispuesto a hacer una oferta por la planta después de haberla visitado el jueves pasado, lo que convierte a la oferta del fondo suizo de inversiones, Parter Capital, en la única sobre la mesa. Pero el tiempo pasa y el propio Corbacho asume que no habrá estatuto del consumidor electrointensivo antes de la fecha límite: “Pensamos que no va a llegar a tiempo”. 


El estatuto es importante porque permitirá rebajar el precio de la energía, el principal obstáculo que impide a las industrias como las de producción de aluminio, que gastan mucha electricidad, ser competitivas. Pero Corbacho insiste en que las ofertas vinculantes están encima de la mesa, incluso sin ese estatuto. Todo depende de que el Gobierno consiga convencer con sus promesas a los postores. “Tienen un compromiso, nos lo han trasladado de parte del Gobierno pero no sabemos qué ha hablado con los inversores”, admite el representante de os trabajadores herculinos. 

Proyecto de futuro 
Por su parte, Corbacho recuerda que el 17 de enero se hizo pública una declaración que comprometía no solo al Gobierno local sino también a la Xunta, y, en el caso de la planta de Avilés, también amenazada de cierre, al Principado, para el mantenimiento de los puestos de trabajo: “Tenemos que ser muy cautos, pedir más información, hablar con las administraciones, y sobre todo, anclar cualquier proyecto de futuro”. 


Ambas ofertas provienen de fondos de inversiones. La alemana (que se limita a Avilés) pretende reactivar el proceso de fundición, pero no el electrólisis, mientras que la suiza sí. En todo caso, recuerda Corbacho, “ellos invierten un dinero y quieren recuperarlo. Sabemos cómo funcionan”. Lo que no saben es cómo marchan las conversaciones. 

Los trabajadores recuerdan que ocurrió exactamente lo mismo cuando se les vendió a Alcoa y esa experiencia les marca: “Somos muy cautos, de momento no hay nada hecho, nada tangible, faltan compromisos de las administraciones, que se posicionen fuerte para velar por el tejido industrial”.
Por su parte, ellos siguen manteniendo la presión. El sábado ya realizaron una nueva manifestación que llegó hasta la Delegación y sus compañeros de Avilés anunciaron que mañana comenzarán una marcha a Madrid de doce días. En A Coruña también preparan nuevas movilizaciones, aún por concretar.

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