domingo 25/10/20

El comercio demanda que se retome el plan de semipeatonalización de San Andrés para revitalizar el entorno

Los alrededores de la plaza de Lugo brillan con luz propia en un escenario de paulatina recuperación del comercio y los alrededores de la calle Real saludan a menudo nuevas aperturas.

La parte central de esta arteria del tráfico ha ido quedando abandonada por los empresarios | Javier alborés
La parte central de esta arteria del tráfico ha ido quedando abandonada por los empresarios | Javier alborés

Los alrededores de la plaza de Lugo brillan con luz propia en un escenario de paulatina recuperación del comercio y los alrededores de la calle Real saludan a menudo nuevas aperturas. Sin embargo, otro de los lugares que tradicionalmente había sido eje del consumo no acaba de arrancar con fuerza: San Andrés vive en los últimos meses una despoblación de los locales de su parte central. Los comerciantes entienden que recuperar el plan de semipeatonalización que había hace unos años para esta arteria de circulación sería importante para impulsar todo el recorrido.


San Andrés funciona como calle comercial y de ocio, pero solo lo hace en su tramo más próximo a la plaza de Pontevedra y a partir de la Iglesia Castrense hacia el mercado de San Agustín, una parte que se reurbanizó con plataforma única para coches y peatones hace varios años. Incluso se abren propuestas que resultan muy atractivas como un nuevo restaurante de comida asiática.


Por contra los negocios que se montan en el tramo central, y especialmente en el que va desde la Rúa Nova hasta que empieza la zona semipeatonalizada no acaban de encontrar la clave para sobrevivir en el tiempo.


En los últimos meses muchas empresas se han mudado o han desistido de su aventura coruñesa por la falta de clientela en esos metros concretos, mientras en la parte trasera hacia las playas eclosionan nuevas propuestas en un barrio como el Orzán, a pesar de sus grafitis y la mala conservación de sus edificios.


Una de las explicaciones más plausibles sobre la falta de adherencia de las tiendas al tejido comercial de la ciudad la tiene la Asociación Zona Comercial Obelisco, de la que forman parte negocios de distintos sectores a lo largo de toda San Andrés.

Una estrategia que funcionó
“Creemos que es una cuestión de localización y de paseo de la gente en los extremos, que es donde hay más movimiento y por eso aguantan más los comercios”, razona el presidente de la agrupación, Antonio Amor, que destaca que desde el colectivo estarían a favor de retomar el proyecto de semipeatonalización y de creación de un boulevard que había.


De hecho en una parte ya se ha demostrado que funciona para revitalizar el acceso de la gente. “Lo tenemos claro, si funcionó en la Estrecha [de San Andrés]” también sería bien recibida al menos en el entorno más cercano.


“Desde Rúa Alta y Santa Catalina la idea de la semipeatonalización que existía serviría para animar el paseo de la gente”, incide Amor, que aclara que ahora faltan clientes potenciales porque la calle no es cómoda para caminar pero que tampoco cuenta con muchos vecinos que hagan los recados debajo de casa.


Una buena parte de los edificios son de oficinas o pertenecen a entidades bancarias y están vacíos. Asimismo, otros no tienen residentes porque su estructura está en mal estado, al igual que pasa en las calles paralelas del Orzán. Mejorar todo esto con un cambio de aspecto para que los proyectos fragüen es “una gran asignatura pendiente”. Amor defiende ese “espacio de convivencia” que sería “muy positivo” frente a la que ahora se ve como “una vía rápida que divide la ciudad en dos cuando debería unirla”.

Comentarios