miércoles 21.08.2019

El comercio cerró el semestre con una parálisis en sus actividades por la burocracia de la Marea

El anterior Gobierno local dejó sin resolver la línea de subvenciones de este año y sin pagar una parte de 2018

El único evento celebrado este año, a expensas de que se recupere el dinero, es la Noche Blanca del Obelisco | javier alborés
El único evento celebrado este año, a expensas de que se recupere el dinero, es la Noche Blanca del Obelisco | javier alborés

El acelerón para lanzar las rebajas y la segunda tanda de descuentos vuelve a demostrar que el consumo en el comercio, y en especial en las tiendas de proximidad, está en un momento muy bajo. Sin embargo, el pequeño comercio no ha podido utilizar una de sus principales estrategias para atraer clientes en el primer semestre del año, el organizar acciones de dinamización, por los trámites burocráticos que les impuso el Gobierno local de la Marea y que quedaron sin resolver. 

La Concejalía de Empleo de Marea Atlántica, que se ocupaba del área de Comercio, publicó la línea de ayudas al sector entre marzo y abril y, a pesar de las complejas condiciones que se impusieron al sector como abonar parte del dinero para cada actividad, varias asociaciones presentaron sus proyectos. 

Sin embargo, y a expensas de lo que haga el nuevo equipo de la alcaldesa Inés Rey, el anterior Ejecutivo municipal no llegó a resolver ese reparto de fondos por concurrencia competitiva. Por ello, las agrupaciones optaron por no celebrar ningún evento entre enero y junio por si después no podían recuperar la mayor parte de la inversión con el apoyo de las arcas del Consistorio. 

La única acción publicitaria que se llevó a cabo fue la Noche Blanca de la Asociación Zona Comercial Obelisco adelantando todo el presupuesto y sin saber si se recuperará, pero la mayoría de entidades no tienen capacidad  para ello (algunas ni se presentaron a la licitación por la imposibilidad de afrontar el 10% de lo presupuestado para cada iniciativa como exigía el departamento de Empleo y Economía Social). 

En poco más de una semana la Asociación de Comerciantes de la Ciudad Vieja (Aceca) sí celebrará la vigésimoquinta edición de su Feira das Marabillas, pero en este caso porque el mercado se autofinancia desde hace años y la subvención pública se solicita para hacer otras campañas que arrastren al público al casco histórico en otra época.  

Peticiones continuadas 
Aún en el caso de que el equipo de Xulio Ferreiro hubiese dejado cerrada la convocatoria, lo cierto es que el sector no estaría cobrando las aportaciones porque el Ayuntamiento aún les debe una parte de las del pasado ejercicio.  

“En estos meses nos han seguido mareando y si no se cierra el ejercicio tampoco se pueden cobrar las nuevas subvenciones, para avanzar teníamos que cumplir todas las peticiones”, comenta la presenta de la Asociación de Comerciantes de O Castrillón, Eirís y Monelos (Acocem), Mariló Fernández. 

De hecho, ni siquiera sirve que cada colectivo tenga arregladas sus cuentas con el Consistorio sino que se reclama que todas cierren la documentación. “Se han hecho requerimientos a todas las asociaciones y se están mirando al milímetro; el problema más grave es que nos friesen a peticiones y, por eso, al Gobierno socialista le pediremos contar con una persona con la que tener una relación directa para resolver las dudas”, afirma el presidente de la Federación Unión Comercial Coruñesa (FUCC), José Luis Boado, que a su vez dirige la agrupación de vecinos y comerciantes de Monte Alto. 

Además, el sector opina que lo ideal sería que se revisasen las normas impuestas en las bases  para 2019 para que las organizaciones no tengan que hacer frente a ese 10% extra.

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