sábado 24.08.2019

La Cocina Económica calcula que en verano llegan a la ciudad entre dos y cuatro sintecho a la semana

Muchos vienen atraídos por la fuerte red social que forman varias instituciones

Un sin techo se lava en la fuente de Neptuno, en San Andrés  | javier alborés
Un sin techo se lava en la fuente de Neptuno, en San Andrés | javier alborés

El verano anima a viajar, ya sea por placer, o por necesidad. Mientras otras instituciones rebajan su ritmo de trabajo en verano, en la Cocina Económica no pueden hacerlo: cada día reciben entre dos y cuatro casos nuevos de exclusión social. Los más graves son los sintecho, que se estiman entre dos y cuatro a la semana, según el trabajador social Pablo Sánchez quien asegura que “A Coruña es una ciudad destino”.

La fuerte red social herculina, con instituciones como Cruz Roja, Padre Rubinos, el Hogar de Sor Eusebia, el centro municipal Abeiro o la propia Cocina Económica ofrecen a las personas en riesgo de exclusión social un lugar donde tener cubiertas sus necesidades básicas. “Tenemos muy buena fama”, asegura.

En realidad el número de casos nuevos no se incrementa durante el verano, pero la particularidad es que es entonces cuando la mayoría vienen de otras ciudades de Galicia o de España atraídos por esa buena fama que menciona Sánchez. Y suelen quedarse.

Por supuesto, uno de los principales problemas a los que se enfrenta es buscarles alojamiento. Algunos sintecho recelan de la instituciones como Padre Rubinos porque consideran que sus normas son demasiado rígidas, y a veces prefieren dormir al raso aprovechando las elevadas temperaturas. A veces escogen como refugio propiedades abandonadas (recientemente ardió la cafetería Remanso, por un fuego que se sospecha causado accidentalmente por vagabundos).

Pero en general, la mayor parte prefiere buscarse un techo como es debido, aprovechando que muchos cuentan con algún subsidio y en la Cocina Económica tratan de ayudarles. Pero aunque con el paso de los años se ha vuelto un experto en esto, Sánchez confiesa que cada vez se vuelve más difícil.

Sin derecho a nada

“Suelen ser habitaciones a las que no tienen derecho a nada, apenas a uso del baño. Conozco casos en los que ni siquiera les dejan poner la calefacción porque se la cobran aparte”, denuncia el trabajador social. A medida que el precio del alquiler se dispara en A Coruña, también lo hace el de las habitaciones individuales que están disponibles para las personas en riesgo de exclusión social. De esta manera, el alquiler se lleva gran parte de su subsidio.

Pero la mayor parte prefiere pagar un alojamiento antes de exponerse al peligro de dormir en un portal o en un cajero. “Cada vez se está volviendo más peligroso dormir en la calle”, advierte Sánchez. Pero, en contra de lo que se cree, el mayor peligro para un sintecho no proviene de desconocidos que queman a los indigentes en los cajeros, sino de otros individuos en riesgo de condición social que recurren a la delincuencia: “Entran en el cajero y les roban el tabaco o les tratan de quitar las zapatillas que llevan puestas mientras duermen”.

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