lunes 30/11/20

La circulación se estanca en poco más del 80% debido a la continuidad de los ERTE y al teletrabajo

Ni la DGT ni la Concejalía de Movilidad esperan un aumento del tráfico, por lo 
menos a corto plazo
Las principales accesos a la ciudad, como Linares Rivas, ya no registran retenciones | pedro puig
Las principales accesos a la ciudad, como Linares Rivas, ya no registran retenciones | pedro puig

Ya a mediados de octubre, y cumplido más de un mes del nuevo curso escolar, A Coruña parece incapaz de recuperar la circulación que perdió tras el estallido de la pandemia. A principios de septiembre, la DGT calculaba que el Índice Medio Diario (IMD) de vehículos que entran y salen de la ciudad se redujo más de un 12% con respecto al año anterior, situándose cerca del 80%. Es decir, poco más de cien mil. Un mes después, las cifras se mantienen prácticamente intactas, lo que hace sospechar a los responsables de Movilidad de que ya no subirán, por lo menos a corto plazo.

El inicio del curso escolar, que siempre provoca un mayor ajetreo por las idas y venidas de los padres y del transporte escolar, se había producido de manera escalonada este año, así que los expertos había tenido que esperar para comprobar los resultados. Pero estos confirman que la actividad se mantiene a medio gas.  Lo que suponen es que el teletrabajo y los ERTE, que se renovaron en septiembre, se encuentran de esta reducción en la movilidad que ha provocado la desaparición de los atascos en horas punta que hasta ahora se habían convertido en un espectáculo diario. “Alguno ha habido –matizan–sobre todo en las zonas escolares, pero nada más”. Por tanto, no esperan que se produzcan repuntes en el tráfico.

Es más, es posible que este todavía pueda caer más dependiendo de la evolución de la epidemia: en cualquier momento, A Coruña podría sufrir un confinamiento, como ha ocurrido en otras ciudades, o cualquier otra clase de restricción que hiciera caer el flujo de tráfico.

Transporte público

Un factor que también influye en la calidad de la movilidad es el transporte público, que tampoco ha recuperado a los usuarios que perdió por culpa de la epidemia. A pesar de los esfuerzos de la Compañía de Tranvías por garantizar la higiene en sus autobuses, no ha conseguido ganarse la confianza de los usuarios, y su tasa de ocupación ronda todavía el 60%, a pesar de que actualmente funciona al 100% de su capacidad. Ni siquiera el comienzo del curso universitario, ha supuesto el revulsivo que esperaban para reomper la parálisis actual.

El gerente de Tranvías, Ignacio Prada, ya había advertido durante la Semana de la Movilidad Sostenible, celebrada hace un mes, que “con un 40% menos de los viajeros, el sistema es complicado”, en referencia a las pérdidas que está  asumiendo la Compañía de Tranvías desde que empezó la crisis. Los buses sufren continúas limpiezas, y se retira del servicio a cualquier chófer que presente síntomas, algo que no ha ocurrido todavía, por lo menos en horario laboral.  

El tráfico fluido en horas punta se puede contemplar desde las salas de control de la Policía Local o de la DGT, donde se vigila el tráfico de la ciudad. Anteriormente el Ayuntamiento compartía 8 cámaras y la DGT, 12. Actualmente,  el Ayuntamiento y la DGT comparten 58 cámaras    

  En el lado positivo, el calmado de tráfico que ha provocado el coronavirus ha permitido al Gobierno avanzar sus planes de peatonalización: habían calculado que la ciudad contaría con más de 44.000 metros cuadrados de superficie peatonalizada para cuando acabara el año, pero los últimos estudios apuntan a que podrá llegar a superarse esa cifra, hasta llegar a los 50.000.

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