miércoles 18.09.2019

Cespa arreglará la flota de la recogida de basura después de tres días de conflicto

La empresa accedió a las pretensiones de los trabajadores y tras el aviso del Consistorio de rescindir el contrato

La basura se mantuvo sin recoger en puntos como María Pita o La Marina    | Pedro Puig
La basura se mantuvo sin recoger en puntos como María Pita o La Marina | Pedro Puig

La concesionaria del servicio de recogida de basura accedió a media tarde de ayer a cumplir con las demandas de medios materiales y humanos de los trabajadores para arreglar la maquinaria y que se respeten las condiciones esenciales de seguridad. La resolución del conflicto se produjo después del tercer día en el que la basura se acumuló en las calles de la ciudad.


Los trabajadores y la empresa mantuvieron ayer una reunión tras la que fueron aceptadas las condiciones puestas por los empleados, aunque todo ello estaba pendiente de una asamblea que estaba prevista con el personal del turno de noche. Los empleados admiten que tendrán que “trampear” algunas medidas de seguridad para poder trabajar al máximo posible y no estaba claro el número de camiones que podrían salir la pasada madrugada ya que había 16 vehículos en el taller.


Así, Cespa accedió a reforzar el servicio de reparación mecánica para que la situación vuelva a la normalidad y todos los camiones estén disponibles. Esto se hará por medio de tres mecánicos y especialistas como electricistas.


Además, los trabajadores también reclamaron a la empresa “más medios materiales” de manera urgente. El refuerzo del servicio de reparación mecánica también se extenderá a las noches de manera que haya mayor capacidad de respuesta en caso de que los camiones sufran algún percance. Tras el principio de acuerdo, los empleados señalaron que el Ayuntamiento “debería vigilar e inspeccionar a la adjudicataria para la salvaguarda de los trabajadores”.

Bajo mínimos
Este acuerdo llegó después de que en la madrugada del domingo al lunes solo pudiesen salir dos camiones, que no pudieron completar la jornada después de que uno se averiase y el otro sufriese un pinchazo. 


Las quejas de los empleados del servicio hacían referencia a que no se respetaban las condiciones esenciales de seguridad, lo que ponía en peligro su integridad física. Además, el pasado mes de septiembre falleció un trabajador mientras prestaba el servicio por un vuelco del camión.

Representantes de la concesionaria también mantuvieron un encuentro ayer con el Ayuntamiento para buscar una solución al conflicto, que se extendió durante tres días y dejando imágenes de contenedores de basura desbordados y con las bolsas acumulándose en las calles de toda la ciudad. Desde los aledaños de la plaza de María Pita hasta barrios más alejados como Novo Mesoiro, la imagen era la misma. Por la mañana, cuando el acuerdo todavía parecía lejano, el alcalde expuso que el Ayuntamiento utilizaría todas las herramientas en su mano y no descartaba que se pudiese plantear la rescisión del contrato.

Cabe recordar que este contrato finalizó en enero de 2017 y desde entonces se sigue prestando por consistir en un servicio esencial, aunque las facturas de cada mes, de alrededor de 848.000 euros, se pagan con reparos de legalidad y tienen que ser autorizadas por el propio alcalde. Actualmente está en periodo de licitación, pendiente de que el Ayuntamiento lo adjudique. Además, el contrato de limpieza viaria también concluyó, en este caso en junio del año pasado, pero los trámites están menos avanzados y aún no salió a licitación.

Xulio Ferreiro también apuntó que a la empresa no se le abonarán los servicios que no prestó durante estos tres días y además el Gobierno local puso en marcha una auditoría para comprobar el estado de los vehículos que se emplean para la recogida de basura. El plan comenzará con una revisión general, similar a la Inspección Técnica de Vehículos, luego habrá una revisión en detalle en taller para comprobar los puntos de control electro-mecánicos y finalmente habrá un análisis de la seguridad industrial que se aplica en este ámbito, así como de los aspectos de prevención de riesgos laborales asociados a los puestos de trabajo.

Moción y dimisión
El BNG anunció ayer que presentará en el pleno del mes que viene una moción en torno al servicio de recogida de basura, solicitando al Gobierno local que solucione los problemas existentes y que garantice que se cumplan el buen estado de la maquinaria utilizada y las medidas de seguridad exigidas en el convenio colectivo.
Por su parte, la Asociación Ecologista Arco Iris reclamó la dimisión de la concejala María García ya que este servicio depende de la Concejalía de Medio Ambiente del que es titular. “Es la máxima responsable”, expusieron desde la agrupación.

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