miércoles 12/8/20

Una celebración nupcial por turnos para poder cumplir con las medidas de seguridad

Daniel y Andrea a la salida de la celebración civil
Daniel y Andrea a la salida de la celebración civil

El coronavirus está cambiando muchas cosas que consideramos normales, entre ellas nuestras celebraciones. Daniel Vázquez y Andrea Iríbar tenían planeada su boda para ayer desde hace mucho tiempo, ya que querían que coincidiera el mismo día en el que empezaron a salir.

Por culpa del coronavirus no pudo celebrarlo como tenía pensado “en un pazo”, y tuvo que posponer este acto para dentro de un año. Pero aún así, él y su mujer idearon una forma de celebrarlo ayer y al mismo tiempo “apoyar a los negocios de la ciudad, que son muy buenos”.

Así, celebraron en la ciudad una comida más íntima, con la presencia de sus familiares más allegados. Hasta aquí todo normal, dentro de los cambios.

Lo más atípico llegaría por la noche. “Para poder tomar una copa con nuestro amigos, alquilamos un local y los invitamos por turnos”, explicaba Vázquez. Así, pudo reunir a unas 70 personas y hacerlas partícipes de un día tan especial como este, sin incumplir las medidas de seguridad y sin ponerlos en riesgo.

Idearon un primer turno, “desde las 22.00 hasta las 00.00 horas”, en el que se juntaron las primeras 35 personas, incluyendo a los propios novios. Tras esto, darían el relevo al siguiente turno, “desde las 00.00 hasta las 02.00 horas”, en el que había otras 40 personas.

Vázquez indicaba que no era lo que le gustaría, “ya que corta un poco el rollo tener que cambiar de turno tan pronto”, pero añadía que “todos lo han comprendido y han entendido que era la mejor manera de celebrarlo”. Así, Daniel y Andrea pudieron vivir ayer un día especial, a la espera de la gran fiesta del próximo año.

Comentarios