domingo 29/11/20

Os Castros inicia una recogida de firmas para la erradicación de las ratas

“Mi primera clienta de la mañana fue una rata, no se llevó nada, pero me hizo pasar un mal rato”. Loli Sánchez, de la papelería Marisa, se enfrentó la semana pasada a un roedor de dimensiones parecidas a las de un gato, según la comerciante, a la que tuvo que matar a escobazos.
La aparición del animal no hizo más que encender la mecha en el barrio de Os Cas

Loli Sánchez es una de las comerciantes que recoge firmas	JAVIER ALBORÉS
Loli Sánchez es una de las comerciantes que recoge firmas JAVIER ALBORÉS

“Mi primera clienta de la mañana fue una rata, no se llevó nada, pero me hizo pasar un mal rato”. Loli Sánchez, de la papelería Marisa, se enfrentó la semana pasada a un roedor de dimensiones parecidas a las de un gato, según la comerciante, a la que tuvo que matar a escobazos.
La aparición del animal no hizo más que encender la mecha en el barrio de Os Castros, que se siente discriminado en comparación con otros distritos donde se cuida más la limpieza: “Desde el mirador hasta aquí (avenida de Oza) hay mucha diferencia con respecto al tramo que va desde aquí a El Corte Inglés y todos pagamos los mismos impuestos”. Es por eso que los vecinos han iniciado una recogida de firmas respaldados por la Plataforma Anticarbón y la asociación de Oza-A Gaiteira-Os Castros dirigida por Paulo Sexto.
Aseguran que el estado de abandono de la pajarera la han convertido en un foco de suciedad y ratas, a lo que hay que sumar el hecho de que este verano ha sido muy seco. Loli cuenta que nada más darse cuenta de la presencia de la rata, la roció con un spray: “No debía estar muy bien porque, en vez de escapar, se quedó quieta”.
Así es que la librera cerró el almacén y le dio muerte “a escobazo limpio”: “Ella gritaba y yo más”. Más tarde, llamó al teléfono de información ciudadana 010. Loli señala que Os Castros parece que está maldito: “No hacen nada, pero ya no solo los que están ahora, también los anteriores”. La iluminación es otra de las carencias que critica la mujer: “Desde el mirador, se puede caminar por la noche gracias a los escaparates que dejamos encendidos porque de lo contrario, no se podría pasar”.
Además, se queja de cómo está el parque de San Diego, a pesar de las quejas vertidas antes del verano: “La hierba y algunos árboles estaban secos. Creo que hay una guerra entre los que se encargan del riego y el Ayuntamiento, pero el caso es que se murió mucha planta”.

locales
En su local, al igual que en la farmacia o el bar París, las rúbricas engordan los papeles que llevarán a María Pita para que le pongan solución al problema. Loli agradece el trabajo realizado por el colectivo que lucha contra la contaminación ambiental en la zona que, con Mariló Prado a la cabeza, se mueven para conseguir que Os Castros esté en las mismas condiciones de igualdad que los demás.
Por su parte, el presidente de la asociación de vecinos de Os Castros, Paulo Sexto, respalda la iniciativa de firmas porque es una situación que llevan denunciando desde hace mucho tiempo.
Señala que han pedido reunirse con la concejala de Medio Ambiente, María García, para reclamar medidas urgentes. Sexto indica que si bien el epicentro del abandono está en la pajarera, “hay más sitios como el corralón de A Gaiteira” por donde “é terrible pasar”. No lo limpian ni lo riegan y lo menos que pueden hacer, añade, es apoyar a los que viven puerta con puerta con esta falta de atención.

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