sábado 24.08.2019

O Castrillón exige medidas ante el “descontrol” del trapicheo de drogas

La asociación de vecinos asegura que transmite continuas denuncias de los residentes a la Policía Nacional
Los vecinos de O Castrillón llevan años denunciando el problema de las drogas en  puntos como las viviendas ruinosas de Antonio Ríos | patricia g. fraga
Los vecinos de O Castrillón llevan años denunciando el problema de las drogas en puntos como las viviendas ruinosas de Antonio Ríos | patricia g. fraga

Los vecinos de O Castrillón están hartos del trapicheo de drogas en su barrio, de esas idas y venidas de sujetos sospechosos en callejones e inmuebles abandonados, de las peleas y de la sensación de inseguridad general. El presidente de la asociación de vecinos, Ramiro Otero, asegura que tiene que ponerse en contacto periódicamente con la Policía Nacional para dar cuenta de las denuncias que le transmiten a él a los vecinos: “Vamos a seguir demandando a las autoridades porque es un problema continuo de trapicheo y es necesario dar una solución”.

Son varios los focos de narcotráfico que existen en el barrio, “nos viene preocupando desde hace mucho tiempo, y queremos una medida que solucione el problema. Lo que pedimos es que de una vez por todas se de una solución”. El foco más conocido son las viviendas ruinosas que se encuentran en el centro del barrio, junto a la calle de Antonio Ríos. “Hay diariamente una situación de descontrol y trapicheo a diario”, insiste Ramiro. Pero no se trata del único lugar, recuerda el portavoz vecinal. 

Las estadísticas policiales avalan el problema del trapicheo en el barrio. El año pasado, en la reunión que celebra periódicamente la Policía Nacional con representantes de vecinos y comerciantes, se reconoció que es este barrio, el de O Castrillón, el que acumula más  aprehensiones de droga realizadas por los patrulleros durante sus rondas por los diversos barrios. Fueron 54 de enero a noviembre y más de 60 en un año, una cifra superior a la de otros barrios como Monte Alto y la Sagrada Familia. Las aprehensiones son siempre de pequeñas cantidades, pero vienen acompañadas en ocasiones de confiscaciones de armas blancas.

Crimen sin resolver 
Tampoco ayuda a generar una sensación de seguridad el hecho de que el 8 de octubre, apareciera junto a un huerto de O Castrillón el cuerpo de un colombiano de iniciales A.T.M, con una puñalada en el tórax. Se trata del único asesinato que ha tenido lugar en la ciudad en los últimos años que la Policía Nacional no ha conseguido desentrañar (normalmente son conocidos de la víctima, que se entregan o cometen el crimen delante de testigos) lo que fomenta la inquietud en el barrio.  

También son muchos vecinos los que recuerdan que, en octubre 2017, la Guardia Civil arrestó a un lucense de 28 años en Casanova de Eirís con cuatro kilos de cocaína. Era un gran alijo pero, curiosamente, es el trapicheo el que genera más inseguridad.

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