• Miércoles, 25 de Abril de 2018

Cuatro Caminos pide un centro cívico temporal tras cumplirse un año sin él

“Es de vergüenza”. El presidente de la asociación de vecinos de Cuatro Caminos, Juan Iglesias, recuerda que el barrio está huérfano desde hace un año cuando el Ayuntamiento cerró el centro cívico de Santa Lucía para sacarlo de la UCI.

Cuatro Caminos pide un centro cívico temporal tras cumplirse un año sin él
El local de Fernández Latorre no se limpia desde el cierre | pedro puig
El local de Fernández Latorre no se limpia desde el cierre | pedro puig

“Es de vergüenza”. El presidente de la asociación de vecinos de Cuatro Caminos, Juan Iglesias, recuerda que el barrio está huérfano desde hace un año cuando el Ayuntamiento cerró el centro cívico de Santa Lucía para sacarlo de la UCI. Sin embargo, lo que se preveía como un parón de meses se alarga ya hasta los doce, sin que los residentes vean cambios.
Y es que en la reunión de diciembre con la concejala de Xustiza Social, Silvia Cameán, “nos dijeron que todavía van a abrir los sobres para ver a qué empresa adjudicarán la reforma”.
El responsable hace balance. En todo este tiempo, los que hacían uso a diario del servicio no pudieron leer la prensa ni mantener lazos con los que comparten distrito: “No pudimos celebrar los campamentos de verano y en Navidad no recogimos alimentos ni juguetes para las entidades benéficas”.
Tampoco pudieron recibir la correspondencia ni encender el ordenador y es por eso que Iglesias se cuestiona si en algún momento, Cameán pensó en darle solución al tema más allá de cederles el local que ocupa UGT en Fernández Latorre para sus actividades. “Esto fue porque los pusimos entre la espada y la pared, amenazando con que nos íbamos a dar las clases a la calle”.

El portavoz se queja por las disculpas de la edil “que aún encima nos dijo que siempre nos informó cuando la primera reunión fue la de diciembre”. Es por eso que pide que les habiliten un punto, donde la conserje pueda realizar sus funciones para que el barrio recobre vida porque cuando cayeron las piedras en las navidades pasadas, pasaron a la recepcionista a otro habitáculo. Después de un año, el local está totalmente abandonado: “Nadie va a limpiar y las plantas se mueren”.
Llegados a este punto, agradece al sindicato que les dejen un espacio para la asociación y se lamenta de que la partida presupuestada por el PSOE para la rehabilitación “no entre este año”. Por lo menos, desde que están en Fernández Latorre no perdieron más alumnado. Se mantienen porque la ubicación es buena y los que están apuntados acuden a sus sesiones diarias.
En cambio, el traslado de estas al centro cívico de San Diego hizo en su momento que se registraran más de un 50% de matriculados menos ya que a la gente no le compensaba ir hasta Os Castros saliendo tan tarde, otra consecuencia del año de parón.