martes 27/10/20

Los buzos rastrearon entre las rocas de As Amorosas en el cuarto día de búsqueda de la joven ourensana

Un día más, los buzos volvieron a sumergirse en busca del cuerpo de la ourensana A.C.D., de 22 años, que desapareció durante el temporal naranja del Viernes Santo.

Un día más, los buzos volvieron a sumergirse en busca del cuerpo de la ourensana A.C.D., de 22 años, que desapareció durante el temporal naranja del Viernes Santo. En esta ocasión, los hombres rana peinaron la zona de las rocas de As Amorosas, donde los experto calculaban que las corrientes podían haber arrastrado el cadáver pero, a pesar de que a los bomberos se les unió los buzos del club del mar San Amaro, Cruz Roja y los de la Grupo Especialista en Actividades Subacúaticas (GEAS) de la Guardia Civil, tampoco obtuvieron resultados. Mañana está declarada una nueva alerta naranja, por lo que las posibilidades de localizar el cuerpo se desvanecen.

De hecho, ayer participaron cerca de 30 efectivos en el dispositivo: además de los buzos, Protección Civil recorrió la zona desde tierra, atenta a posibles avistamientos, y al lancha de Salvamento Marítimo recorrió la bahía. Solo el día anterior participaron casi sesenta efectivos, más del doble. A medida que pasa el tiempo, el despliegue de medio se va reduciendo al mismo ritmo que las esperanzas.

Los últimos en sumergirse fueron los buzos del GEAS, que interrumpieron las inmersiones pasadas las siete de la tarde. Como ya había señalado la concejala de seguridad Ciudadana, Rocío Fraga, “pasadas 48 horas, as posibilidades redúcense”. El temporal que azotará hoy a la ciudad afectará solo al litoral, y no está previsto que cause problemas. Es posible que las olas, de cuatro o cinco metros de alto no lleguen siquiera a tocar el Paseo Marítimo pero convierten en peligroso bucear entre las rocas.

Señalización
Tampoco la alerta naranja del Viernes santo parecía especialmente peligrosa. Las playas se habían cerrado por ese motivo pero el Paseo Marítimo a la altura de Riazor no tiene barandilla, y la joven ourensana bajó a la playa en compañía de sus dos amigos hasta el pie mismo de La Coraza, donde fue arrebatada por las olas. Es por eso que el Ayuntamiento se está planteando reforzar la señalización, por lo menos en esa zona, con la esperanza de disuadir al público de pisar los arenales cuando existe peligro.


En cuanto al dispositivo que se establecerá los próximos días, el Ayuntamiento está pendiente de acordarlo con Salvamento Marítimo, aunque es previsible que se reduzcan los esfuerzos puesto que existe la posibilidad de que el cadáver ni siquiera se encuentre en la bahía del Orzán. Al tratarse de un caso de ahogamiento, como se desprende de las declaraciones de los jóvenes que estaban con la victima, el cadáver permanecerá sumergido hasta que se hinche, siguiendo el proceso natural de descomposición. Los expertos calculan, dada la baja temperatura del agua, que esto podría no suceder hasta el fin de semana. Mientras tanto, la búsqueda continuará menos intensamente.

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