miércoles 21/10/20

La búsqueda de la joven ahogada se intensificará durante el fin de semana

Una vez más, los esfuerzos de los bomberos del Grupo de Rescate Acuático (GRA), fueron en vano. El equipo realizó inmersiones durante cerca de dos horas durante la mañana de ayer en la ensenada de Riazor,

Cruz Roja buscó por mar a la joven desaparecida con la lancha “Condesa Pardo Bazán”
Cruz Roja buscó por mar a la joven desaparecida con la lancha “Condesa Pardo Bazán”

Una vez más, los esfuerzos de los bomberos del Grupo de Rescate Acuático (GRA), fueron en vano. El equipo realizó inmersiones durante cerca de dos horas durante la mañana de ayer en la ensenada de Riazor, pero se retiraron poco antes del mediodía sin haber localizado el cuerpo de A.C.D., la ourensana de 22 años desaparecida el Viernes Santo, dejando a los voluntarios de Protección Civil las labores de búsqueda por tierra y la Cruz Roja desde el mar, abordo de la lancha “Condesa Pardo Bazán”. Los expertos apuntan a que el cuerpo podría salir a flote este mismo fin de semana. De lo contrario, la última oportunidad de recuperar el cuerpo podría ser a fin de mes, cuando cambie la marea.

“Es difícil de decir cuándo aparecerá”, confiesan esas mismas fuentes. A pesar de la intensa búsqueda que se llevó a cabo los primeros días, y en los que también participaron efectivos de Salvamento Marítimo, Guardia Civil y Cruz Roja, no se ha encontrado ningún rastro, solo falsas alarmas: tablones, zapatos de caballero, algas... El jueves, los bomberos sacaron una maroma de las aguas, que los viandantes habían confundido con el cuerpo de la joven. Ayer, unas boyas que flotaban frente al pulpo del Paseo Marítimo.

A los nueve días
En los últimos días, además, el tiempo no ha acompañado, con lluvia y alertas naranja por temporal, que revolvía el fondo e impedía a los buzos distinguir nada y guiarse por el tacto al bucear entre las rocas. Por eso esperan que este fin de semana se pueda localizar el cadáver, si es que aun se encuentra dentro de la bahía de Riazor: pasados nueve días de la muerte, el avanzado estado de putrefacción del cuerpo provoca que este se hinche y salga a flote, lo que podría permitir localizarlo, aunque todo depende de donde se encuentre.

Los servicios de emergencia cuentan todavía con una última oportunidad, a finales de mes. 21 días después del ahogamiento, cuando la marea cambie, es de esperar que la corriente consiga sacar de su escondrijo el cuerpo, quizá entre unas rocas. Por otro lado, si se halla entre unas rocas y ha sido presa de los moluscos, entonces pueden que las heridas que le hayan provocado hayan conseguido perforar su piel. En ese caso, puede que el cuerpo de la joven ourensana simplemente no aparezca nunca.

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