Jueves 17.01.2019

El Ayuntamiento estudiará el refuerzo de las señales del túnel de La Marina

Descarta reabrir al tráfico en momentos puntuales la zona peatonal para 
evitar colapsos como el del lunes

La jornada del lunes fue de colapso del tráfico en zonas como la de As Atochas debido al corte del túnel por la Policía Local | quintana
La jornada del lunes fue de colapso del tráfico en zonas como la de As Atochas debido al corte del túnel por la Policía Local | quintana

El suceso del lunes, en el que un camión que transportaba una cristalera ignoró el gálibo y quedó atascado en el túnel de María Pita, obligando a cerrar también el ramal de O Parrote, sirvió para poner de manifiesto hasta qué punto depende la ciudad de esta infraestructura subterránea: el embotellamiento que causó duró más de siete horas y afectó a todo el centro de la ciudad. El alcalde, Xulio Ferreiro, aseguró que se “estudarán” medidas para reforzar la señalización pero, al mismo tiempo, se niega a reabrir la avenida de La Marina al tráfico de superficie en caso de emergencia, a pesar de las solicitudes de los vecinos y de las críticas de la oposición. “Hai que seguir buscando alternativas pero é moi complicado coa configuración actual que ten o tráfico”, advirtió. 
El regidor hizo planear la sombra de la responsabilidad sobre el Gobierno de Carlos Negreira, quien decidió construir el túnel cambiando de esa manera la circulación en la ciudad “Eu creo que, unha vez que se constrúe o túnel todo o tráfico queda condicionado por esa obra”. El principal problema que presenta es su bifurcación: a la izquierda, en la ruta hacia Monte Alto, la altura es de 3,2 metros, por lo que no puedan pasar los trailers y otros transportes pesados, como los buses. A la derecha el gálibo es de cinco metros, por el túnel nuevo de O Parrote, que lleva hasta As Ánimas. Los siniestros se producen siempre cuando el conductor desconoce la ruta, a veces guiándose solo por el navegador, y se desvía a la izquierda. 
En el mismo punto 
El choque suele producirse en el mismo punto, donde el techo es atravesado por el cableado. También existe una tubería que se rompió en ocasiones, con resultados espectaculares. El problema es que el corte eléctrico despoja al túnel de sus elementos de seguridad, como las cámaras, las luces o los ventiladores, así que aunque la reparación solo exige que se corte el túnel de La Marina, el protocolo deja también fuera de servicio el de O Parrote. El resultado es un embotellamiento en el centro, dado que el tráfico solo puede desviarse a Juana de Vega o a San Andrés.
La cuestión en el aire es si puede hacerse algo. Ferreiro alega que los técnicos siempre buscan soluciones y  que la reparación de los daños del lunes se hizo en un tiempo récord a pesar de los importantes desperfectos: el accidente tuvo lugar poco antes de las doce. A las seis y media de la tarde se abría el túnel de O Parroet y a las doce de la noche, el de La Marina.  El alcalde recuerda que han transcurrido “bastantes meses” desde el último siniestro de este tipo, lo que achaca a la “evidente sinalización do túnel”.
Falta de gestión 
Mientras tanto, la oposición protesta. Según la candidata del PP a la Alcaldia, Beatríz Mato, el lunes “la ciudad se convirtió en un callejón sin salida y Xulio Ferreiro estaba en su mundo. El caos de movilidad es una muestra más de la falta de gestión del gobierno municipal de Xulio Ferreiro”.
“El incidente no es culpa más que de quien conducía el vehículo, pero dar una solución al mismo es responsabilidad del Gobierno local”, apunta la portavoz socialista, Yoya Neira, quien no comprende “cómo es posible que el Gobierno local no fuese capaz de encontrar y desplegar en seis horas soluciones de movilidad  para evitar el colapso”. l

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