martes 26/1/21

El Ayuntamiento apuesta por que se construyan nuevos aparcamientos disuasorios en el área

La Xunta desarrolló un plan sectorial en 2012 pero nunca se llevó a cabo por falta de apoyo de los municipios
El aparcamiento de Lonzas cuenta con 176 plazas, que suelen estar ocupadas en su mayor parte | quintana
El aparcamiento de Lonzas cuenta con 176 plazas, que suelen estar ocupadas en su mayor parte | quintana

En el avance hacia la movilidad sostenible, una de las herramientas más utilizadas es la del aparcamiento disuasorio, zonas donde los conductores pueden dejar su vehículo para subirse al autobús metropolitano o al tren de cercanías. Sin embargo, aunque cada vez se fomenta más el transporte público metropolitano, los aparcamientos disuasorios siguen siendo una asignatura pendiente. En el Ayuntamiento existe un grupo de trabajo específico en la mesa de Movilidad, que se formó oficialmente esta semana, pero desde el Gobierno local señalan que para ser útiles, estas infraestructuras deben encontrarse en el área metropolitana. Ese era el plan de la Xunta, pero nunca se llevó a cabo. 

En efecto, existe un plan sectorial de aparcamientos disuasorios de 2012, que contemplaba once de estas infraestructuras rodeando la ciudad (sumando 4.000 plazas en total) y de los que a día de hoy, solo se ha materializado el de Lonzas, a pesar de que se preveían otros similares en lugares como O Burgo, Alvedro, O Temple o Bastiagueiro.

La Xunta tardó dos años en desarrollar este plan, sugiriendo emplazamientos y ofreciendo fondos. Sin embargo, no todos los municipios del área compartían ese entusiasmo porque el problema afecta básicamente a la ciudad de A Coruña, y no existe una demanda especial en los municipios limítrofes para establecer unos sistemas eficaces de transporte público. Sin un lugar donde abandonar su vehículo, muchos prefieren llevarlo directamente desde el municipio que viven hasta A Coruña: desde el Ayuntamiento recuerdan que 120.000 vehículos entran diariamente en la ciudad. 

Más líneas 
La semana pasada, la conselleira de Infraestruturas e Mobilidade, Ethel Vázquez, presentó el segundo bloque de contratos que culminan el nuevo Plan de Transporte Público de Galicia, que permitirá al área contar con mejores conexiones y horarios para conectar los diferentes municipios del área con los hospitales y los polígonos coruñeses. También destaca la mejor conexión entre A Coruña y Ferrol, o el incremento de líneas a la Universidad.

Pero todo eso servirá de poco si no se consigue que el público abandone el coche en favor del autobús. Y para eso, debe aparcarlo en algún sitio.

El párking de Lonzas funciona justo al revés de como esperaban las autoridades

El primer párking disuasorio de la ciudad (y el único en el área, de momento), es de Lonzas, que se inauguró en octubre de 2015, a un coste de 556.000 euros para la Administración gallega, con capacidad para 176 vehículos. La idea era sencilla: los coches que venían del área metropolitana podrían aparcar allí y desplazarse desde la periferia al centro de la ciudad en autobús, evitando así congestionar las calles y el grave problema del estacionamiento, siempre tan escaso en el centro de la ciudad. Sin embargo, durante mucho tiempo permaneció vacío, de tal manera que creció hierba en él y hasta llegó a pastar ganado. Hace tres años, la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, recriminó al Gobierno de Xulio Ferreiro que no realizara una campaña de información y mejorara las conexiones del transporte público, que en ese punto se reducía la línea cinco. Pero a día de hoy, el aparcamiento está lleno. El problema es que funciona exactamente al contrario de como se esperaba: los técnicos municipales de Movilidad descubrieron que lo usan los conductores coruñeses para aparcar allí y desplazarse en un solo vehículo a su trabajo en el área.

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