domingo 24/1/21

El autor de la Caracola asegura que está demasiado deteriorada y propone hacer una nueva

El alcalde, Xulio Ferreiro, anunció ayer que se acometería una rehabilitación integral de la Caracola de punta Herminia, la escultura de Moncho Amigo que resultó gravemente dañada tras el último temporal, el miércoles pasado

El pie de la Caracola fue roto por una ola gigantesca durante la alerta roja del miércoles | patricia g. fraga
El pie de la Caracola fue roto por una ola gigantesca durante la alerta roja del miércoles | patricia g. fraga

El alcalde, Xulio Ferreiro, anunció ayer que se acometería una rehabilitación integral de la Caracola de punta Herminia, la escultura de Moncho Amigo que resultó gravemente dañada tras el último temporal, el miércoles pasado, cuando una ola golpeó su extremo y consiguió romperlo. Sin embargo, el autor considera que lo más sencillo y rápido sería simplemente hacer una nueva escultura, puesto que aún guarda los moldes en su estudio. La única duda que expresó fue si debería hacerse de acero corten, como la original, o si sería más apropiada buscar un material nuevo, más resistente a la corrosión.
“Aerodinámicamente ha resistido. Yo tenía miedo de que cayera y eso no ocurrió”, explica Amigo, que recuerda que ya incluso antes del temporal, la degradación de la caracola era evidente: “Son treinta centímetros de diámetro y estaba delgada como papel de fumar”. El monumento se instaló en punta Herminia en 1994, y desde entonces se ha visto expuesta a los elementos de forma constante. El acero corten, que se oxida superficialmente formando una película protectora que evita que la corrosión penetre, resultó no ser tan resistente como se creía en un principio.
“Entones era lo máximo, pero puede que ahora existan otros materiales mejores”, comentó el escultor, que es partidario de experimentar. Por ejemplo con fibrocemento, que resulta resistente al salirte y al agua. Sin embargo, reconoce que uno de los aspectos más interesante del acero corten es precisamente que se oxida “como si sangrara, eso es lo que le da encanto a la escultura. Una caracola que no se oxide no sería lo mismo”.

Cubierto por el seguro
Además, el acero corten tiene la ventana de que es económico. “Podría haberse construido en bronce y hubiera aguantado, pero habría costado mucho más”. El alcalde señaló que el coste de la rehabilitación lo cubriría el seguro, por lo menos en su mayor parte. El regidor también se plantea recurrir a los fondos de ayuda por temporales del Gobierno autonómico. Y si ninguna de las dos opciones es viable, las arcas municipales asumirán el coste de las reparaciones.
O mejor dicho, la recreación, partiendo de cero. “Se saca la plantilla, se dobla el metal, y ya está. Será rápido”, prometió el escultor, que mantiene que el metal del monumento “se hace galleta”, al tocarlo.
Este verano ya le habían notificado a Amigo el estado en el que se encontraba, y que era necesaria una rehabilitación. “Sé que también alertaron a la Concejalía de Cultura de lo que estaba pasando”, añadió.
No solo los elementos han dañado a la Caracola: la rotura de su base ha puesto al descubierto que acumulaba miles de pequeñas piedras. “A los chavales les gustaba tirarlas dentro por el ruido que hacía”, explica el autor de la obra.
Otros desperfectos
El temporal del miércoles dejó su huella en otros puntos del litoral coruñés. Igualmente, otro monumento, el del Millennium, sufrió graves desperfectos. El agua desplazó piedras y trozos de hormigón en los bajos, en desuso desde hace años por anteriores temporales, y derribó la reja que había instalado el Ayuntamiento para evitar que entraran indigentes.
También hay que destacar el tramo de diez metros de la balaustrada del Paseo Marítimo que se halla frente a la calle de Veramar sigue vallada, por el peligro de desprendimiento.

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